¿La patata engorda?

patata_engorda

Es bastante común que nos preguntemos si los alimentos típicos y cotidianos nos hacen engordar o, dicho de otra forma más correcta, si están relacionados con el aumento de peso corporal.

¿La patata engorda? ¿El pan engorda? ¿Los hidratos de carbono engordan? Seguro que alguna vez has tenido estas dudas, así que hoy vamos a tratar de resolverlas de forma sencilla.

Los alimentos no engordan por sí solos

Lo cierto es que ningún alimento por sí solo tiene la capacidad de hacernos engordar o subir de peso, ya que lo importante es el balance energético de nuestro organismo.

Esto significa que para engordar debemos consumir más calorías de las que gastamos en nuestro día a través del ejercicio físico, tanto aquel que realizamos de forma específica como el que proveniente de actividades cotidianas como hacer la compra, pasear al perro o limpiar la casa.

Cuando nuestra ingesta de calorías a lo largo del día ha sido superior a la que nuestro cuerpo necesita para llevar a cabo sus funciones vitales y cumplir con las necesidades del ejercicio, entonces se producirá un aumento de peso.

La patata es rica en hidratos de carbono complejos

La patata es un alimento rico en hidratos de carbono complejos. Este tipo de nutriente se absorbe de forma lenta y progresiva a lo largo del día, otorgando energía de forma proporcional.

Esto es diferente respecto a la forma que tenemos los seres humanos de metabolizar los azúcares o hidratos de carbono simples, ya que estos son absorbidos de forma inmediata, teniendo un impacto mayor en nuestra glucemia (cantidad de azúcar en sangre).

Por ello, la ingesta de alimentos ricos en azúcares simples se relaciona con ciertas enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad, ya que proporcionan al organismo picos de azúcar en sangre muy acentuados.

Todo depende del ejercicio físico

Los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos son interesantes dentro del contexto de una vida saludable. Siempre es interesante, por ejemplo, priorizar aquellos que provienen a partir de cereales en su versión integral, ya que nos aportan un contenido de vitaminas y minerales superior. Por ejemplo pan integral o pasta integral.

Por otro lado, tubérculos como la patata nos puede ayudar en la rutina diaria para cumplir con nuestras necesidades energéticas a lo largo del día, pero no conviene abusar de ellas.

De hecho, muchas guías dietéticas que recomiendan un consumo abundante de verduras y hortalizas excluyen a las patatas de esta recomendación, ya que constituyen un vegetal muy energético. Un ejemplo es “El Plato para Comer Saludable” de la Universidad de Harvard, guía de referencia en el sector de la nutrición.

Hay que adaptar el consumo de patata a nuestro estilo de vida

El consumo de la patata, así como de otros alimentos ricos en hidratos de carbono, debe adaptarse a nuestra actividad física. Por ello, si somos muy activos y practicamos deporte varios días a la semana no habrá ningún problema en incluir más de una ración de patata a la semana.

Por el contrario, si no realizamos mucho deporte, será preferible que optemos por otros alimentos ricos en hidratos de carbono y con mayor contenido en micronutrientes (vitaminas y minerales), como legumbres, frutas y verduras.

TE PODRÍA INTERESAR
  • ANECOOP: ‘El agua es vida’

  • Últimas noticias

    Newsletter fruittoday

    Cada miércoles en tu email las noticias más destacadas de la semana hortofrutícola