La patata nueva de Málaga es un producto único que, por un lado, aporta valor a la oferta de patata habitual en esta época, en su mayoría patata de conservación de Francia o patata nueva procedente de países como Israel y Marruecos; y por otra, fomenta el consumo de producto autóctono de temporada. En esta ocasión se prevé comercializar en torno a 500.000 kilos.
Hasta hace unos años era muy difícil adquirir esta variedad en la gran distribución, ya que se trata de un producto muy fresco y con un período de vida más breve que otros tipos de patata. Ibérica decidió llevar la patata nueva de Málaga por primera vez a los lineales en 2008, gracias a su know how y a la infraestructura necesaria que garantiza la distribución de esta variedad en condiciones óptimas de calidad y de presentación al público, al tratarse de una patata muy fresca y delicada.
La iniciativa de Ibérica de Patatas de llevar la patata nueva de Málaga a la gran distribución, así como la excelente acogida del consumidor, que valora cada vez más la patata nueva de Málaga por su sabor, calidad y frescura, ha contribuido a impulsar el cultivo de esta variedad en la zona. De hecho, Ibérica de Patatas vende la semilla a agricultores de la provincia. Desde que Ibérica introdujo este producto en el comercio minorista hace 13 años, la comercialización se ha incrementado en un 30%.
La patata nueva se identifica con facilidad: al tocarla, la piel se levanta sin apenas resistencia y, al freírla, su color es menos amarillo y su textura, más crujiente. Rica en hidratos de carbono, y de gran importancia en nuestra alimentación cotidiana, los expertos en nutrición recomiendan su consumo a diario, junto con verduras, en ensaladas, legumbres y purés.
Ibérica de Patatas es una de las empresas líderes en España en comercialización de patata de consumo, con unas ventas que en 2019 alcanzaron los 134 millones de kilos.