Investigación, ensayos de campo y la implicación de toda la cadena de valor: este es el camino que señala Cora Seeds para el crecimiento del segmento de las baby leaf destinadas a la IV gama. Un recorrido que pasa también por la valorización del Valle del Sele (Piana del Sele), en Italia, un territorio ya reconocido como uno de los principales polos europeos del sector. Este enfoque fue el eje central de las Jornadas de Puertas Abiertas sobre rúcula y lechuga baby organizadas por la empresa semillera en noviembre.
Los Open Days fueron una ocasión única para analizar junto a los productores agrícolas los retos del segmento baby leaf, que exige variedades con semillas de alta calidad, gran resistencia, una vida útil prolongada y excelentes resultados postcosecha. Los programas de investigación de Cora Seeds avanzan precisamente en esta dirección, teniendo en cuenta tanto las necesidades productivas de los agricultores como las de quienes procesan y envasan el producto.
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Gracias a este enfoque han surgido variedades de rúcula con altos rendimientos y excelente vida útil, como Karina F1 y Kadjar F1, así como reconocidos cultivos de lechuga baby, entre ellos Maverick y Rossettina, que combinan una prolongada duración con un amplio periodo de cosecha. También se presentaron nuevos cultivos experimentales, actualmente en fase de prueba, con tolerancia a Bremia y Fusarium.
“La inversión en el sector de la IV gama representa un compromiso importante para Cora Seeds, con la mirada puesta en responder a las necesidades del mercado dentro de cinco o seis años”, comentó Maurizio Bacchi, CEO de Cora Seeds. “Nuestro objetivo es ofrecer genéticas competitivas, versátiles y fiables, y al mismo tiempo fomentar la investigación y la colaboración, tendiendo puentes entre quienes desarrollan las variedades y quienes las llevan al mercado”.

































































































