¿Cuál es la apuesta de Delassus en cítricos y su potencial?
Nuestro principal enfoque en cítricos es el valor más que el volumen. Estamos mejorando nuestro mix varietal hacia mandarinas easy peeler de alto valor como Nadorcott y Leanri. Al mismo tiempo, estamos reforzando la integración con nuestros productores asociados. Operamos con una combinación de producción propia y productores colaboradores a largo plazo, lo que nos aporta escala y flexibilidad.
Otra prioridad clave es la resiliencia. El agua y la mano de obra se han convertido en cuestiones estratégicas, por lo que invertimos de forma significativa para garantizar la continuidad del negocio a largo plazo. Además, estamos inmersos en el proceso de certificación B Corp, porque queremos que la sostenibilidad abarque todos los pilares de la empresa, no solo la producción agrícola.
¿Ustedes trabajan con diferentes variedades club, ¿qué peso tienen y cuáles son ?
Sí, trabajamos con variedades club cuando aportan una diferenciación real. Formamos parte de la APNM, la Asociación de Productores de Nadorcott en Marruecos. La APNM es la organización que estructura y protege el desarrollo de la mandarina Nadorcott en Marruecos y a nivel internacional. Agrupa a productores con licencia bajo un marco claro de normas para que la variedad mantenga un posicionamiento premium coherente en los mercados de exportación.
También trabajamos parcialmente con el programa Clemengold. Clemengold es una marca sólida que ofrece un buen posicionamiento de mercado y programas bien estructurados.
¿Cuáles son sus principales mercados de destino?
Europa sigue siendo nuestro principal destino, con especial foco en el Reino Unido, donde la demanda de cítricos es estable y los programas de retail están bien organizados. También abastecemos a mercados de Norteamérica y a otros países que valoran el suministro de cítricos de Delassus.
¿Cuáles son sus últimas acciones en términos de sostenibilidad?
Actualmente estamos en proceso de auditoría B Corp. Nuestro objetivo es obtener una certificación que analice la empresa en su conjunto: gobernanza, personas, medioambiente y clientes. Esto refleja nuestra convicción de que la sostenibilidad no puede abordarse de forma aislada, sino que debe integrarse en toda la cadena de valor.
¿Y las últimas acciones en Investigación y Desarrollo?
Un área clave de la I+D es la gestión del agua. Estamos desarrollando herramientas digitales de apoyo a la toma de decisiones para optimizar el riego, basadas en sistemas de goteo, medición de la humedad del suelo y monitorización climática, una mejor programación y la prevención de pérdidas. En paralelo, trabajamos en la planificación de riesgos mediante la diversificación de zonas de aprovisionamiento y el refuerzo de las alianzas con productores, de modo que estemos menos expuestos a situaciones locales de estrés hídrico. Hoy en día, todas las grandes inversiones se evalúan desde una perspectiva de resiliencia hídrica.
¿Cuáles son sus principales productos?
Más allá de los cítricos, también estamos presentes en tomate cherry a través de nuestra filial Duroc. Al igual que en cítricos, los volúmenes se gestionan mediante programas estructurados, principalmente para mercados europeos, y no a través de operaciones puntuales.
¿Representa un problema la escasez de mano de obra?
La mano de obra se ha convertido en un asunto tan sensible como el agua. Marruecos es un país agrícola que se ha vuelto muy atractivo debido al rápido desarrollo de los berries y los tomates snack. Esto genera una fuerte competencia por la mano de obra entre berries, tomate y cítricos. A ello se suma que España también recluta trabajadores temporeros en Marruecos, lo que incrementa aún más la presión sobre la disponibilidad y los costes.
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¿Es justo para ustedes el acuerdo de Marruecos con la Unión Europea?
En principio, un acuerdo comercial basado en normas es positivo porque aporta previsibilidad y fomenta la inversión. Entendemos que el tomate marroquí, en particular, se percibe como una amenaza por parte de algunos productores franceses, y es un tema muy sensible.
Nuestra visión es pragmática: el mercado es quien decide en última instancia. Marruecos importa grandes volúmenes de trigo francés, aunque también es productor de trigo, simplemente porque el trigo francés es más competitivo. Lo realmente importante es la transparencia y una aplicación justa de las normas por ambas partes. En 2024, las importaciones francesas de productos agroalimentarios ascendieron a 59.400 millones de euros, mientras que las exportaciones a Marruecos alcanzaron los 64.400 millones de euros (INSEE).
¿Qué percepción cree que mantienen los consumidores europeos del producto marroquí?
La percepción del consumidor es mixta, pero claramente está mejorando. Los productos marroquíes se asocian cada vez más con disponibilidad en invierno y una buena relación calidad-precio. La mejor forma de reforzar esta percepción es mediante la comunicación y con hechos: Marruecos cuenta con todas las certificaciones necesarias, una trazabilidad transparente, una calidad organoléptica constante y una sostenibilidad creíble.

































































































