Tras décadas de producción mayoritariamente ligada al suelo, un nuevo modelo de cultivo hidropónico profesional comienza a consolidarse como alternativa real, eficiente y rentable, impulsado por tecnología desarrollada en la Región de Murcia y adaptada a las condiciones productivas del país sudamericano.
Hasta hace apenas unos años, más del 95 % de la fresa uruguaya se cultivaba en suelo, con problemas recurrentes de sanidad, altos requerimientos de mano de obra, rendimientos irregulares y una elevada presión sobre el uso del agua y los insumos. La hidroponía tenía una presencia residual y, en muchos casos, se basaba en sistemas poco tecnificados, con canaletas rudimentarias y sustratos improvisados, sin un control adecuado del drenaje ni del sistema radicular.
Un antes y un después desde 2021
El punto de inflexión llegó en 2021, cuando un productor local decidió apostar por un sistema hidropónico elevado profesional, con canaletas de alta durabilidad y un diseño técnico orientado a la sanidad radicular y la eficiencia productiva. Aquella primera instalación, con 15.000 plantas, supuso un cambio de paradigma en la percepción del cultivo sin suelo en Uruguay.
Lejos de replicar modelos importados que no se adaptaban al clima local, el proyecto se desarrolló en invernaderos tipo macrotúnel, una tipología que ha demostrado mayor estabilidad y eficiencia en las condiciones uruguayas. Cinco años después, los resultados son contundentes.
Más superficie, más plantas y más producción
Actualmente, el modelo se ha extendido a una red de productores que ya supera los 16.000 m² de cultivo hidropónico, con alrededor de 160.000 plantas de fresa en producción. Las previsiones apuntan a superar las 200.000 plantas en el próximo año.
Este crecimiento responde a resultados productivos y económicos muy concretos: mayor rendimiento por planta, frutos más homogéneos y de mayor calidad, una vida poscosecha más larga y una mejora notable en la presentación del producto. En algunos casos, los productores han alcanzado precios de venta de hasta 6 €/kg, cifras difíciles de lograr con sistemas tradicionales a campo.
Tecnología, control radicular y ahorro de recursos
La clave técnica del éxito reside en el control del entorno radicular. Los sistemas elevados desarrollados por Hydroponic Systems, empresa murciana especializada en soluciones para cultivo sin suelo, permiten eliminar acumulaciones de agua, reducir focos de patógenos, garantizar un drenaje continuo y optimizar el uso del agua y los fertilizantes. Todo ello se traduce en menores costes de producción y una reducción significativa del impacto ambiental.
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Una alianza estratégica con sello local
Esta transformación del cultivo de fresa hidropónica en Uruguay ha sido liderada, en gran medida, por Aguas Uruguay, empresa familiar de productores con más de 12 años de experiencia, que en alianza con la murciana Hydroponic Systems ha impulsado la implantación de sistemas hidropónicos profesionales en el país. Su enfoque integral —que combina diseño, instalación, asesoramiento agronómico continuo y apoyo en proyectos de inversión— ha sido clave para generar confianza entre los agricultores.
El futuro de la fresa ya no está en el suelo
La escasez de mano de obra, la creciente exigencia del mercado y la necesidad de producir de forma más eficiente han acelerado el cambio de mentalidad en el sector. Hoy, incluso productores tradicionalmente escépticos reconocen que el cultivo a campo abierto presenta cada vez más limitaciones.
La hidroponía profesional ya no se percibe como una alternativa experimental, sino como una herramienta estratégica para producir más, mejor y con menos recursos. El caso de Uruguay demuestra que cuando tecnología, conocimiento y adaptación local se alinean, el impacto en rendimiento y ahorro es real, medible y sostenible en el tiempo.


























































































