Las más de 3.000 hectáreas de invernaderos del Bajo Andarax afectadas desde hace dos días por el corte de agua de riego ordenado por la Consejería de Medio Ambiente van a registrar esta misma tarde una solicitud para la autorización de uso de otros recursos hídricos alternativos a las aguas regeneradas. En concreto, los regantes afectados van a solicitar a la Junta de Andalucía autorización oficial para el uso de agua procedente de la desaladora de Carboneras y de la desaladora de la capital almeriense. Además, se solicitará autorización de uso de aguas procedentes de todos los pozos legales ubicados en la comarca del Bajo Andarax, que estén localizados dentro del perímetro de riego de la Comunidad General de Aguas de Almería (CGUAL).
La solicitud de los regantes ha sido manifestada a la delegada del Gobierno en Almería en durante el encuentro mantenido a última hora de la mañana de hoy.
FERAL agradece la sensibilidad mostrada por la delegada del Gobierno, que ha impulsado la búsqueda de soluciones alternativas a través de la posibilidad de utilizar otros recursos hídricos distintos a las aguas regeneradas, que son actualmente el único recurso para regar en las más de 3.000 hectáreas afectadas por el corte de agua ordenado por la Consejería de Medio Ambiente.
“La reunión ha sido muy positiva y hemos conseguido identificar puntos de encuentro”, asegura el presidente de FERAL, quien añade que “ahora confiamos en que la Junta haga su parte del trabajo y facilite las gestiones oportunas para que otros aportes de agua lleguen a la zona afectada lo antes posible”, según José Antonio Fernández. Por el momento, el corte de agua sigue en vigor y las fincas no pueden regar.
Graves consecuencias económicas
El presidente de FERAL advertía esta mañana a la delegada del Gobierno en Almería Gracia Fernández, de las graves consecuencias económicas y sociales que va a generar esta situación. La falta de agua afecta directamente a la mayor zona productora de tomate en la provincia y pone en peligro el cumplimiento de los contratos que las empresas de comercialización de la comarca ya tienen con sus clientes para las campañas de tomate, melón y sandía. Además, el corte de agua afecta a las fincas experimentales de la Fundación Tecnova y de la Fundación UAL-Anecoop donde se llevan a cabo importantes proyectos de investigación. Del mismo modo, la falta de agua va a perjudicar al empleo. Se pueden perder más de 1.200.000 jornales al año, a lo que hay que añadir un importante descenso en las contrataciones del sector del manipulado y de la industria auxiliar.
































































































