Según los últimos datos provisionales del sistema español de seguros agrarios, gestionado por Agroseguro, esta previsión supone un incremento del 7,4% respecto a 2024, equivalente a 52,8 millones de euros más, aunque queda muy por debajo del máximo histórico registrado en 2023, cuando los pagos superaron los 1.236 millones de euros, lo que implica una caída del 38,1% interanual frente a aquel ejercicio excepcional.
Distribución por líneas de seguro
Por ramas de aseguramiento, el mayor volumen corresponde a los seguros agrícolas, con 112.003 siniestros y una previsión de 593,89 millones de euros en indemnizaciones.
En ganadería y acuicultura (accidentes, enfermedades y pastos) se contabilizaron 104.058 siniestros, con 74,19 millones de euros estimados.
A ello se suman 1.327.858 siniestros vinculados a retirada y destrucción de animales, con 97,31 millones de euros previstos.
Cultivos más afectados
Los frutales encabezaron el impacto económico en 2025, con 46.378 hectáreas siniestradas y una previsión de 164,73 millones de euros. Destacan Región de Murcia (49,43 M€), Cataluña (40 M€) y Aragón (29,81 M€), seguidas de Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja, Comunidad Valenciana, Andalucía y Navarra.
En cultivos herbáceos, la superficie afectada superó 1,04 millones de hectáreas, con 128,71 millones de euros en indemnizaciones estimadas, concentradas principalmente en Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha.
Los cítricos registraron 48.052 hectáreas siniestradas, con una previsión de 86,53 millones de euros, lideradas por la Comunidad Valenciana, seguida de Murcia, Andalucía y Cataluña.
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En hortalizas, se declararon daños en 54.532 hectáreas, con 73,63 millones de euros, destacando Andalucía, Castilla-La Mancha y la Región de Murcia.
La uva de vino acumuló 148.683 hectáreas afectadas, con una previsión de 72,54 millones de euros, mientras que la uva de mesa, ya en fase final de campaña, registró una menor incidencia, con 12,64 millones de euros estimados.
Por su parte, el olivar cerró el año con 45.993 hectáreas aseguradas con siniestro, y 10,44 millones de euros en indemnizaciones previstas, concentradas mayoritariamente en Andalucía.
Episodios meteorológicos de diciembre
El cierre del año estuvo marcado por dos temporales de gran impacto. El primero, la borrasca Emilia (12–16 de diciembre), afectó al oeste peninsular y Canarias, con lluvias persistentes, vientos intensos —con rachas superiores a 90 km/h— y fuerte oleaje. Posteriormente, el sistema avanzó hacia el este y sureste, dejando pedrisco e inundaciones.
El segundo episodio, entre el 27 y el 29 de diciembre, fue especialmente inusual por su intensidad, con precipitaciones superiores a 200 l/m², tormentas eléctricas con más de 2.000 rayos y una manga marina en Mazarrón. Las zonas más afectadas fueron Andalucía oriental, Murcia y la Comunidad Valenciana, con daños relevantes en explotaciones e infraestructuras agrarias.
Los efectos se tradujeron en paralización de recolecciones y pérdidas significativas, especialmente en hortalizas (lechuga, patata), cítricos y cultivos tropicales como plátano y aguacate, mientras que la incidencia fue menor en uva de mesa y planta viva, al encontrarse prácticamente finalizadas sus campañas.

































































































