La cata se celebró como antesala de Alimagro y reunió a productores, representantes municipales y profesionales vinculados a uno de los cultivos con mayor peso en numerosas zonas rurales españolas.
La iniciativa está organizada por la Asociación de Pueblos Productores de Patata, con el patrocinio de Patatas Meléndez, Gadis, Coren y Aceites Abril, y la colaboración del Concello de Xinzo de Limia y Revista Campo.
Nueve variedades de distintos territorios
Las variedades se presentaron de forma anónima para evitar que su procedencia influyera en la valoración del jurado.
En esta segunda edición participaron Spunta, de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz); Soprano, de Cartagena (Murcia); Alegría, de Medina del Campo (Valladolid); Kennebec, de Coristanco (A Coruña); Donata, de Xinzo de Limia (Ourense); Captiva, de La Rinconada (Sevilla); Agria, de Vilar del Barrio (Ourense); Monalisa, aportada por Udapa desde el País Vasco; y otra Soprano, procedente de Villamanrique de Tajo (Madrid).
La incorporación del País Vasco y la Comunidad de Madrid como territorios invitados amplió la representación geográfica del concurso y permitió comparar producciones procedentes de zonas con diferentes modelos agrícolas y tradiciones productivas.
Cocción, fritura y tortilla para evaluar la calidad
Las nueve variedades fueron sometidas a tres preparaciones diferentes: cocción, fritura y tortilla de patata.
Este sistema permitió evaluar tanto sus características organolépticas como su comportamiento culinario y evidenció que las cualidades de una patata dependen no solo de la variedad, sino también del territorio de producción y del uso al que se destine.
La degustación puso de manifiesto las diferencias existentes entre variedades, ya que algunas muestran un mejor comportamiento en fritura, mientras que otras destacan especialmente en cocción o tortilla.
Captiva, Donata y Agria ocupan el podio
La clasificación final quedó encabezada por Captiva, de La Rinconada, que obtuvo el primer puesto y el reconocimiento como Mejor Patata 2026.
El segundo puesto correspondió a Donata, de Xinzo de Limia, mientras que Agria, de Vilar del Barrio, ocupó la tercera posición.
Un punto de encuentro para los pueblos productores
Más allá de la competición, la Cata Nacional busca consolidarse como un espacio de colaboración entre municipios y zonas productoras.
El alcalde de Xinzo de Limia y presidente de la Asociación de Pueblos Productores de Patata, Amador Díaz, definió la cita como “un punto de encuentro de variedades que engloban todo el territorio nacional” y destacó que, aunque el premio recaiga en una sola referencia, “todas las variedades son ganadoras”.
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La segunda edición permitió así ampliar los vínculos creados en la primera convocatoria y reforzar el intercambio entre productores y representantes de diferentes territorios.
Con esta iniciativa, Xinzo de Limia volvió a situar la patata en el centro de su actividad agrícola y gastronómica, reivindicando tanto su importancia económica para el medio rural como la diversidad varietal existente en España.


















