Europatat ha publicado una nueva guía para consumidores sobre el almacenamiento y uso adecuado de la patata, con el objetivo de ayudar a los consumidores a comprender mejor que se trata de un producto agrícola vivo cuya calidad, vida útil y aptitud para el consumo dependen en gran medida de cómo se almacene y manipule en el hogar.
Aunque la patata es un alimento básico en la dieta europea, a menudo se malinterpreta. Un almacenamiento incorrecto o un uso inadecuado pueden provocar pérdidas de calidad evitables, desperdicio alimentario innecesario o un consumo poco adecuado. La nueva guía ofrece recomendaciones claras y prácticas para ayudar a los consumidores a tomar decisiones informadas.
«Las patatas siguen siendo biológicamente activas después de la cosecha», señaló Florimond Desprez, presidente de la Comisión Técnica y Reglamentaria de Europatat. «Continúan reaccionando a la luz, la temperatura y las condiciones de manipulación. Un almacenamiento correcto es esencial, y hemos querido ofrecer a los consumidores unas pautas que les permitan consumir las patatas en su mejor estado».
La guía explica que las patatas deben almacenarse en un lugar fresco, oscuro y seco, lejos de la luz solar directa y de las fluctuaciones de temperatura. También aclara cómo evaluar las patatas antes de su consumo. Aquellas que estén muy viejas, excesivamente arrugadas o deterioradas deben desecharse, mientras que las partes verdes, los brotes o las zonas ligeramente dañadas deben pelarse o eliminarse antes de la cocción. Asimismo, se aconseja no reutilizar el agua de cocción de patatas sin pelar.
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Según Stijn De Pourcq, vicepresidente de la Comisión Técnica y Reglamentaria de Europatat, esta orientación recoge los conocimientos básicos —y en gran medida tradicionales— que necesita cualquier consumidor. «Comprender qué se puede pelar, qué debe desecharse y cómo se comportan las patatas como producto natural solo puede mejorar la experiencia del consumidor al consumirlas».
Más allá de la calidad y la seguridad alimentaria, la guía también contribuye a objetivos más amplios de sostenibilidad, abordando una de las principales causas del desperdicio doméstico de patata: el almacenamiento inadecuado y la incertidumbre sobre su aptitud para el consumo.
«Una información clara ayuda a los consumidores a confiar en su propio criterio», afirmó Romans Vorss, director de Asuntos Técnicos de Europatat. «Al explicar cómo almacenar correctamente las patatas y cómo reconocer cuándo siguen siendo aptas para el consumo, esta guía apoya la seguridad alimentaria, reduce el desperdicio y refuerza el valor de la patata como alimento nutritivo y sostenible».
La guía para consumidores está diseñada para una amplia difusión, a través de medios de comunicación, redes sociales, comercios y canales educativos, y respalda los esfuerzos continuos por mejorar la alfabetización alimentaria y el consumo responsable en toda Europa.


































































































