Fluidez en el mercado de la cebolla

Una producción más escasa que en otros ejercicios está permitiendo que el mercado de la cebolla nueva mantenga una demanda estable y correcta
Alfonso Tarazona

“Vivimos una situación radicalmente distinta a la del año anterior porque la coincidencia de diversos factores permite que el mercado de la cebolla viva una campaña de cierta tranquilidad”, explica Alfonso Tarazona, presidente de la Asociación de Cosecheros-Exportadores de Cebolla (ACEC).

La demanda de cebolla nueva está siendo correcta respecto a las producciones que existen y esto sucede por la concatenación de diversos factores: primero, la buena calidad y calibres alcanzados gracias a las lluvias de primavera que transformaron radicalmente una situación de sequía en una coyuntura favorable, y segundo, por un descenso productivo, como consecuencia del hartazgo de algunos productores que han decidido abandonar el cultivo tras varios años indolentes. Todo ello, a pesar de la presión que ha ejercido el remanente de stocks de cebolla holandesa.

“Se ha producido la situación adecuada para llegar a esta estabilidad, pero creo que el sector, toda la cadena, debe replantearse en su conjunto como afrontar el futuro porque, aunque este año sea correcto, si la oferta hubiera sido la normal posiblemente estaríamos ante una campaña desastrosa porque la demanda es estable. Desde mi punto de vista, hay que revisar la situación y plantar solo lo que haga falta, porque la cebolla es un producto muy sensible al precio. El consumidor puede pagar 7 euros por kilo por unas cerezas, pero 2 euro por kilo en cebolla le resulta caro y la demanda se resiste”.

Diversos operadores consultados por este medio han explicado que, aunque los precios no son para tirar cohetes, nos permiten cubrir costes en una situación económica tan delicada como la que vive no solo nuestro sector, sino todos los sectores hortofrutícolas. “Lo importante será comprobar si la situación se mantiene y estar muy atentos a la evolución de la escalada de precios”.

Problemática logística

Todavía sin superar el problema del tráfico de contenedores a nivel mundial, empiezan a notarse los primeros efectos de la falta de camiones para el transporte por carretera en Europa. “Tras la huelga de marzo, cada día es más difícil encontrar transportistas para las ventas dentro de Europa. Muchos autónomos se han retirado y está claro que, con una situación de subida incesante del precio de los carburantes, la situación se complica cada día más.”

En un producto de tanto volumen como es la cebolla y en un país como el nuestro, netamente exportador, pero también importador en contraestación, el transporte es un factor a tener en cuenta. Lo pasamos muy mal en el primer trimestre del año y, sobre todo, en el mes de marzo, porque los buques que tenían que parar en el puerto de Valencia, ante tanto colapso se iban a otros destinos del Mediterráneo para dar tiempo a la descongestión, y finalmente recalaban aquí. Tuvimos algunas pérdidas, pero superables, señalan diferentes operadores.

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