Sin embargo, el sector onubense trabaja para que la fresa —principal cultivo y seña de identidad de la provincia— siga llegando a los mercados europeos en las mejores condiciones.
Así lo explica Rafael Domínguez, gerente de Freshuelva, quien subraya que, pese a las dificultades climáticas, el objetivo sigue siendo mantener el liderazgo de Huelva como principal zona productora de fresa de Europa, con Alemania, Reino Unido y Francia como principales destinos. “Estamos haciendo todo lo posible para que nuestros productos lleguen al mercado con la calidad que nos caracteriza y seguir siendo referencia en Europa”, afirma.
Menos volumen, más valor en fresa
La pasada campaña de fresa 2024/2025 cerró con un comportamiento desigual en volumen y valor. Según los datos del sector, el tonelaje fue aproximadamente un 5% inferior al de la campaña anterior, una reducción directamente vinculada a los problemas climáticos. Sin embargo, la facturación creció un 9,5%, reflejo del esfuerzo por priorizar la calidad y el buen posicionamiento del producto en los mercados.
La campaña actual
En el arranque de la actual campaña, la situación no es sencilla. Enero está manteniendo una tónica productiva inferior a la normal, con menor presencia de fresa y frambuesa en los mercados debido al retraso vegetativo de las plantas. La combinación de frío, nubosidad persistente, lluvias y elevada humedad está ralentizando la maduración del fruto y provocando algunas mermas.
Arándano y frambuesa: comportamientos dispares
El arándano continúa consolidándose como uno de los cultivos con mayor proyección dentro de los berries onubenses. En la campaña anterior, el volumen creció un 8% y la facturación se incrementó alrededor de un 20%, impulsada por una mayor aceptación del producto y el aumento del consumo tanto en España como en mercados, clave como Reino Unido.
La frambuesa, en cambio, atraviesa un momento más complejo. Al ser un cultivo en plena producción durante el otoño, ha sido el más afectado por las lluvias persistentes y la falta de luz. Esto ha provocado daños en el fruto y una producción sensiblemente inferior a la de otros años, lo que se traduce en una menor disponibilidad en los mercados europeos.
El agua, un problema estructural sin resolver
Más allá del impacto coyuntural del clima, Domínguez vuelve a poner el foco en una de las grandes asignaturas pendientes del sector: las infraestructuras hídricas. Aunque las lluvias recientes han dejado importantes volúmenes de agua, la falta de presas y sistemas de almacenamiento impide aprovechar este recurso, que acaba perdiéndose en el mar.
En este contexto, la presa de Alcolea sigue siendo una infraestructura clave para el futuro de la provincia. Su finalización permitiría garantizar agua no solo para la agricultura, sino también para la industria, el turismo y la prevención de inundaciones en la cuenca del río Odiel. “Si tuviéramos las infraestructuras necesarias, el agua caída en estos meses nos daría para abastecernos durante varias campañas”, advierte.
Mano de obra: nuevos orígenes y experiencias piloto
Otro de los aspectos destacados de la campaña es la diversificación del origen de la mano de obra. Este año, Freshuelva ha puesto en marcha varias experiencias piloto de contratación que amplían el abanico de países de procedencia de los trabajadores.
Por primera vez, han llegado a Huelva trabajadores de Mauritania, fruto de un convenio de migración regular con contratación en origen. A ello se suman contingentes de Senegal —también novedad esta campaña—, además de los ya habituales de Marruecos y de países iberoamericanos como Colombia, Honduras, Guatemala y Ecuador.
NOTICIA RELACIONADA: Freshuelva prevé un incremento del 1% en la superficie de berries en la campaña 25/26
Asimismo, el sector está incorporando trabajadores con estatuto de protección internacional, principalmente procedentes de Mali, personas que huyen de zonas en conflicto y que se integran en la campaña agrícola bajo los programas del gobierno de España.
Mirar al mercado sin perder el liderazgo
Pese a las dificultades, Huelva sigue trabajando para mantener su posición como proveedor clave de frutos rojos en Europa. La prioridad es garantizar la calidad del producto, incluso en un contexto marcado por la inestabilidad climática, la presión sobre los recursos hídricos y los retos en materia de mano de obra.
“Seguimos manteniendo una superficie estable, entorno a un +1% y llegando a nuestros mercados. El objetivo pasa por continuar siendo número uno en Alemania, Reino Unido y Francia”, concluye Domínguez, convencido de que el esfuerzo del sector permitirá superar este principio de campaña y con las esperanzas puestas en el mes de febrero y San Valentín, momento en el que la demanda es muy fuerte.

































































































