El mercado mundial del aguacate ha alcanzado una nueva dimensión. Según el último informe de Rabobank, su valor ronda ya los 20.500 mill.$ y los países exportadores se expanden a un ritmo sin precedentes. Si en la temporada 2015/16 solo 12 países exportaban más de 5.000 t anuales, para finales de esta década, se espera que alcance la treintena.
La ‘fiebre’ por el oro verde no remite. Desde el lado de la producción y la comercialización todos quieren aprovechar el filón de un producto cuyo consumo no deja de crecer, con regiones tradicionales liderando el mercado (véanse América y Europa), y mercados emergentes como Asia y África con un gran potencial para el futuro. En el lado del consumo, la demanda global parece insaciable. Todo ello está reconfigurando el statu quo y planteando desafíos complejos a la cadena de suministro, del productor al retail.
México consolida su dominio
El líder global del aguacate mantiene su trono. A través de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), México gestiona el acceso al mercado estadounidense, su principal destino, lleva a cabo campañas de promoción global y vela por los protocolos fitosanitarios. Su capacidad productiva le permite realizar envíos masivos en eventos clave como el Cinco de Mayo (más de 96.000 t en 2025) y la Super Bowl (110.000 t). Esta capacidad de abastecimiento a gran escala sigue siendo su principal baza frente a la creciente competencia.
Auge imparable de Sudamérica
Mientras México defiende su posición, Sudamérica ha ido posicionándose como motor en el tablero exportador. Perú, a través de ProHass, cerró una campaña histórica en 2025 con 690.000 t exportadas (+37% interanual) y consolida al país como el 2º actor global. Su estrategia se basa en la diversificación de destinos: Europa absorbió el 62% de sus envíos, y EE.UU., Japón y China registraron crecimientos del 54%, 73% y 25%, respectivamente.
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Colombia, por su parte, es la gran apuesta de futuro. Según datos de Corpohass, ha incrementado un 391% sus envíos a EE.UU., totalizando 9.396 t. Su informe sectorial refleja la apuesta de esta industria por los dos mercados clave, EE.UU. y Europa. Este crecimiento sostenido está respaldado por una expansión constante del área cultivada.
Chile es el segundo mayor consumidor de aguacate Hass del mundo, con 8,6 kg per cápita al año, y destina el 43 % de su producción al mercado doméstico. No obstante, su apuesta por la producción y la exportación crece. En 2024/25 alcanzó su mayor cifra de producción en 15 años, 240.000 t, de las cuales exportaron el 57%, principalmente a Europa (77.000 t), según datos del Comité de Aguacates de Chile.
Saturación, política comercial y sostenibilidad
En este escenario, el incremento de la producción representa, a la vez, la cara y la cruz de la moneda. En su informe, Rabobank alerta de que la llegada a Europa de grandes volúmenes, especialmente de Perú y países africanos, está presionando los precios mayoristas en temporada alta. La estacionalidad de la sobreoferta se convierte en un riesgo real que exige estrategias de marketing más agresivas para crear demanda y absorber los picos de producción.
El entorno geopolítico añade incertidumbre, y la sostenibilidad ha dejado de ser un eslogan para convertirse en una condición de acceso a los mercados más exigentes. Iniciativas como la ‘Ruta de la Sostenibilidad’ de APEAM, o los sellos de origen y calidad, son respuestas a una demanda de consumidor y retail, que priorizan cada vez más criterios ambientales y sociales.
La carrera por el ‘oro verde’ ha entrado en una fase de madurez donde la resiliencia operativa y la estrategia comercial marcarán la diferencia entre los ganadores y los que queden fuera de juego.
































































































