Desde que el virus rugoso del tomate hizo su aparición, Syngenta ha estado trabajando para buscar soluciones a este problema. Hace cuatro años empezó a comercializar sus primeras variedades de tomate resistentes a ToBRFV en Israel y México (Lansor y Barosor); posteriormente han presentado materiales para España (Vitellio y dos variedades tipo Caniles) y este año empezarán a vender su nueva línea de portainjertos con resistencia a rugoso. De esta forma, permiten a los productores tener resistencia de principio a fin, desde la raíz al fruto, protegiendo el cultivo de enfermedades y ayudándolo a alargar ciclos, a aumentar vigor, la calidad, y contribuyendo a conseguir los niveles de producción requeridos. Además, los portainjertos permiten mantener la floración, el cuajado y el engorde, y aportan mayor tolerancia a estrés abiótico (temperaturas altas y bajas, alta salinidad, estrés hídrico).
La gama está constituida por cuatro ‘portas’ con IR a rugoso. Todos son interespecíficos y con valores de germinación, uniformidad de planta y grosor encaminados a facilitar el injerto y obtener así la calidad y uniformidad necesarias a la hora de injertar. Por orden de mayor a menor vigor son:
TIPR22-3083
Es un portainjerto de vigor alto, que aporta fuerza y continuidad en el crecimiento. El vigor de la planta favorece producciones altas, aumento de calibre, homogeneidad y uniformidad (grosor de planta, floración, calibre). Tiene raíces pivotantes capaces de penetrar en suelo o sustrato, con una alta capacidad de renovación radicular. Rafael Salinas, responsable de Tomate de Syngenta para España y Portugal, señala que este material se caracteriza por tener un sistema radicular muy grande y denso que favorece una mejor absorción de agua y nutrientes, y presenta una mejor tolerancia a estrés.
“Lo recomendamos para plantaciones con altas y también bajas temperaturas porque aprovecha mejor el agua y los nutrientes disponibles y aporta un vigor extra. Es ideal para combinarlo con variedades en las que se necesita incrementar el vigor, y sirve para otro tipo de variedades que se cultiven en condiciones muy generativas que hacen que la planta se debilite (alta salinidad, altas temperaturas, alta evapotranspiración…)”. Además de la IR a rugoso ofrece resistencia frente a todas las fusariosis, verticiliosis y nematodos.
TIPR23-3001
Es muy similar al anterior. Es de vigor alto, con una planta poderosa que ayuda a continuar el crecimiento y la floración. Su sistema radicular es muy denso y grande, incluso mejor que el de TIPR-22 3083. Su estructura está formada por multitud de raíces pivotantes y pelos absorbentes. Un sistema radicular con alta eficiencia en sustrato.
TIPR23-3001 ayuda a soportar condiciones de estrés abiótico y tiene también resistencia frente a Fusarium ox. raza 3 (que aún no está oficialmente declarada en España), sobre todo en verano. “Soporta muy bien esas condiciones e incluye resistencia a verticiliosis, nematodos y rugoso. Un nivel de resistencias que hace que aporte a la planta una gran sanidad vegetal, con hojas muy oscuras (síntoma de gran eficiencia a la hora de hacer la fotosíntesis)”.
Salinas la recomienda para variedades que necesitan un plus de vigor, con continuidad de floración. Y para cultivos con condiciones de estrés hídrico. “En verano el suelo y el agua de riego alcanzan temperaturas altísimas y producir en esas condiciones se completa. Pues, este porta ayuda por su sistema radicular a cultivar en condiciones tan extremas”.
TIPR22-3084
Es un portainjerto de vigor medio-alto recomendado para injertar variedades vigorosas o que puedan estar en condiciones vegetativas (de baja salinidad, sin estrés hídrico o de temperaturas moderadas). Aporta protección extra frente a enfermedades de suelo y un equilibrio muy fuerte para variedades con vigor demasiado alto o mucha hoja.
Con TIPR-22 3084 se logra un balance entre producción y vegetación. En general, es un portainjerto con un fácil manejo. Ofrece plasticidad y versatilidad para distintas condiciones de cultivo e incorpora resistencia frente a toda la fusariosis, verticiliosis, nematodos y rugoso.
TIPR22-3085
De vigor medio, TIPR-22 3085 aporta al cultivo un gran comportamiento generativo (a través de la generación de flores, cuajado y engorde de frutos). En este caso hablamos de equilibrio ideal entre generatividad y productividad. A diferencia de los dos primeros portainjertos, tiene un sistema radicular muy denso, basado en muchísimos pelos absorbentes. “Con este material aportamos versatilidad y plasticidad ante distintas condiciones. Lo recomendamos para variedades de vigor alto o muy alto, es decir, para variedades muy vegetativas. A nivel de resistencias, ofrece un pack completo frente a toda la fusariosis, verticiliosis, nematodos y rugoso.
Para los nuevos ‘Caniles’ resistentes a rugoso, TIPL22-S076 y TIPL22-S077, recomiendan las opciones más vigorosas, TIPR22-3083 y TIPR22-3001.
El nuevo catálogo de portainjertos se engrosará próximamente con otros materiales. Syngenta está desarrollando portainjertos con un menor vigor, y también otros para aumentar el nivel de resistencias, de estrés hídrico y de salinidad… y además busca “combinaciones ganadoras” entre portas y las principales variedades que tienen en el mercado.
“Seguimos ensayando la combinación de portas con variedades resistentes. Nuestros portainjertos son totalmente compatibles con las variedades de tomate que tenemos resistentes a rugoso, y de forma paralela vamos a ensayar combinaciones con otras variedades presentes en el mercado”.
En Syngenta han hecho ensayos comparando variedades sensibles a rugoso y resistentes con el uso o no de portainjertos, y los resultados han sido dispares. “Encontramos distintas situaciones en el campo: fincas infectadas, otras que no, otras con reinfección… El rugoso afecta a las defensas basales de la planta y abre la puerta a otras enfermedades y problemas. Por ello, nuestra recomendación es que cuanta más protección tengas, será mejor para el cultivo”.

































































































