La industria de los subtropicales en España está en una fase de madurez estratégica. Tras superar periodos críticos de sequía, la campaña 2025/26 de aguacate se perfila con una estabilidad productiva que permite a firmas como Reyes Gutiérrez seguir afianzando su protagonismo en los lineales europeos.
La empresa ofrece servicio a través de un suministro continuo los 12 meses, pero también cercanía al tener una superficie de producción propia de 500 hectáreas de aguacate. Un valor al alza en un escenario en el que la distribución valora cada vez más la trazabilidad en el suministro.
“La cercanía permite una mayor flexibilidad, una mejor respuesta ante cambios de demanda y una reducción de los tiempos logísticos, lo que se traduce en fruta más fresca, con mejor sabor y menor huella ambiental. Todo ello refuerza el posicionamiento del producto europeo frente a otros orígenes”, explican desde la empresa.
En un entorno de competición creciente por volumen ente distintos orígenes, España se diferencia mediante la calidad intrínseca y la logística eficiente. Según Reyes Gutiérrez, “aún hay muchos clientes que prefieren fruta española a la de Marruecos y descartan Perú por el bajo nivel de materia grasa, en general en los meses de enero a marzo”.
Planificación más exigente
La compañía estará en Fruit Logística. “Nuestro objetivo principal es afianzar y reforzar las relaciones con nuestros proveedores y mantener encuentros para analizar la evolución de las producciones y planificar conjuntamente las próximas campañas. Este tipo de ferias nos permite intercambiar impresiones de primera mano, conocer tendencias del mercado y seguir consolidando una red de colaboración sólida dentro del sector”.
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En la feria, aguacate y mango juegan un papel destacado no solo por su creciente demanda internacional y capacidad de exportación, sino también por el posicionamiento de España como proveedor consolidado entre los retailers de la UE.
“El principal reto en la relación con la gran distribución es adaptarse a una planificación cada vez más exigente, donde la disponibilidad continua, el cumplimiento de programas y la presión promocional marcan el ritmo del mercado. Esto requiere una coordinación muy estrecha entre producción y comercialización, así como una capacidad real de garantizar volúmenes, calidad y servicio a lo largo de toda la campaña”.
















































