“Una de las principales problemáticas en la agricultura digital es que no existe un acompañamiento adecuado. El agricultor suele tener malas experiencias porque se le deja solo y no llega nunca a interpretar bien los datos ni a tomar decisiones en base a ellos”, explica Andreu Conde, técnico de la compañía.
Monitorización y decisiones de valor
La actividad de Ioland parte de una idea sencilla: convertir los datos en una herramienta útil para el productor. Para ello, la empresa despliega estaciones agroclimáticas y sensores que captan parámetros con alto valor agronómico —temperatura, humedad, caudal de agua, condiciones de suelo o niveles nutricionales— y los transforma en información clara y accionable.
Con esta base tecnológica, el agricultor puede anticiparse a desequilibrios de cultivo, ajustar riegos, optimizar fertilización y reducir costes operativos. Pero lo determinante, según Conde, no es el hardware, sino el acompañamiento: “El producto y el asesoramiento van de la mano. Nuestro servicio permite que el agricultor saque el máximo rendimiento a la herramienta”.
Solut-ion: el primer robot agrícola para nutrientes
El mayor salto tecnológico de IOLAND se llama Solut-ion, un desarrollo pionero en España y en Europa. Se trata del primer robot agrícola capaz de medir nutrientes del suelo en tiempo real directamente en campo. No es un sensor convencional: es un mini laboratorio integrado en la explotación.
El sistema se basa en lisímetros, cilindros equipados con cápsulas cerámicas porosas que imitan el comportamiento de la raíz. Estas cápsulas absorben la disolución del suelo —el agua y los nutrientes en forma soluble— y la trasladan al robot. Cuando el volumen es suficiente, Solut-ion analiza la muestra y cuantifica los nutrientes presentes. Los resultados se envían automáticamente a una plataforma digital accesible 24/7.
Esta capacidad abre un escenario inédito: el productor deja de trabajar “a ciegas” y sabe exactamente qué necesita su cultivo. Ajusta fertilización en tiempo real, evita excesos o carencias y mejora la rentabilidad. “Optimiza el fertilizante. Es verdad que se necesita de una inversión inicial, aunque vamos a recuperarla con una mayor rentabilidad en nuestro cultivo”, explica Conde.
Datos claros para una gestión rentable
La plataforma de Ioland no está pensada para técnicos de laboratorio, sino para agricultores. Visualiza los niveles de nutrientes como la despensa del suelo: lo que la planta tiene disponible para completar su ciclo. El productor puede anticipar deficiencias, corregir el plan nutricional y evitar sobrefertilizaciones que impactan en costes y sostenibilidad.
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El efecto es especialmente evidente en hortícolas, donde el ciclo corto exige actuar rápido. “En hortícolas tenemos que actuar antes y esta máquina nos da esa velocidad”, señala Conde. En leñosos, como cítricos o aguacates, el seguimiento continuo permite identificar tendencias nutricionales y tomar decisiones de medio plazo.
Desde Cartagena a Valencia
Solut-ion ya se utiliza en zonas agrícolas clave del país. IOLAND ha desplegado equipos en el Campo de Cartagena, en plantaciones de hortícolas, y también en explotaciones de cítricos en la Comunidad Valenciana, donde la empresa combina tecnología con servicios técnicos y asesoría en cultivo. La compañía, además, conoce el sector desde dentro: también producen aguacates y cítricos, lo que les permite validar la tecnología sobre sus propios cultivos.

































































































