En plena campaña de recogida de la granada cultivada en España, un estudio publicado en la revista científica Scientific Reports, del grupo editorial Nature, aporta nuevos datos sobre el potencial de los compuestos de esta fruta en el ámbito de la salud de la piel.
La investigación ha evaluado los efectos de la suplementación oral con un extracto estandarizado de granada, rico en punicalaginas, sobre distintos parámetros relacionados con el envejecimiento cutáneo. Los resultados apuntan a posibles mejoras especialmente en hidratación, elasticidad y algunos indicadores de pigmentación facial.
El trabajo ha sido desarrollado por Andrea Costa, Lorena Calderón-Pérez, Alicia Domingo-Tàrrech, Antoni Caimari y colaboradores en la Unidad de Nutrición y Salud de Eurecat, en Reus (Tarragona).
Un ensayo clínico de 12 semanas
La investigación se diseñó como un ensayo clínico aleatorizado, paralelo, triple ciego y controlado con placebo, en el que participaron 66 mujeres de entre 30 y 65 años, con fototipos de piel Fitzpatrick II-IV y al menos una mancha de hiperpigmentación facial.
Durante las 12 semanas que duró el estudio, las participantes fueron distribuidas en tres grupos. Dos de ellos recibieron diferentes dosis del extracto de granada, mientras que el tercero recibió un placebo.
Los investigadores analizaron distintos parámetros relacionados con el estado de la piel, entre ellos pigmentación facial, hidratación, elasticidad y arrugas. También estudiaron determinados biomarcadores sanguíneos y urinarios, además de la microbiota de la piel y del intestino, con el objetivo de explorar posibles mecanismos asociados a los efectos observados.
Hidratación y elasticidad muestran una evolución positiva
Entre los resultados más destacados se encuentra la evolución de la hidratación cutánea, un parámetro relacionado tanto con el estado como con el aspecto de la piel. El estudio observó una mejora relativa frente al grupo de control.
La elasticidad también mostró una evolución positiva. Los dos grupos que recibieron extracto de granada registraron un incremento respecto a sus valores iniciales, un parámetro de interés en el estudio de los procesos asociados al envejecimiento cutáneo.
Los investigadores también observaron cambios en determinados parámetros relacionados con la pigmentación facial. No obstante, los autores consideran que estos resultados deben interpretarse como hallazgos exploratorios y señalan la necesidad de realizar nuevos estudios, con muestras más amplias y diseños específicamente orientados a confirmar estos efectos.
Por tanto, los resultados no permiten establecer todavía conclusiones definitivas sobre el efecto del extracto de granada sobre el envejecimiento de la piel, pero sí aportan nuevas líneas de investigación sobre la relación entre nutrición y salud cutánea.
El interés de las punicalaginas
La granada contiene diferentes compuestos polifenólicos, entre ellos las punicalaginas, un tipo de elagitanino característico de esta fruta y al que se atribuye parte de la actividad antioxidante de sus extractos.
Estos compuestos han despertado interés científico por su posible participación en diferentes procesos biológicos relacionados con el estrés oxidativo y la inflamación.
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En este caso, la investigación ha utilizado un extracto estandarizado de granada, lo que permite estudiar de forma más controlada la presencia y concentración de determinados compuestos del fruto.
En el contexto del Proyecto Granatum Europa, el trabajo conecta la producción de granada española con tecnologías de extracción y concentración y con investigación clínica orientada a estudiar el potencial de sus compuestos naturales.
De la fruta al extracto estandarizado
El extracto utilizado se obtiene a partir de granada cultivada en España mediante un proceso de extracción y concentración que emplea agua ultrapura y no utiliza disolventes orgánicos.
Esta tecnología permite concentrar determinados compuestos característicos del fruto, principalmente la punicalagina, para obtener un extracto con una composición estandarizada.
El trabajo publicado en Scientific Reports aporta así nuevos datos sobre el potencial de los compuestos de la granada en un campo que está adquiriendo un creciente interés científico: la interacción entre alimentación, compuestos bioactivos y salud de la piel.
Los propios autores subrayan, no obstante, la necesidad de ampliar la investigación para confirmar los resultados observados y determinar con mayor precisión su alcance.
En plena campaña de recolección, el estudio contribuye a poner de relieve el interés científico que despiertan la granada y sus compuestos naturales, así como las posibilidades que ofrecen las tecnologías de extracción y estandarización para desarrollar nuevas aplicaciones a partir de esta fruta mediterránea.





















































