El sector alimentario es especialmente proclive a sufrir el “ataque” de fake news

mesa-plasticos AECOC Congreso de Seguridad Alimentaria y Calidad

Las pautas de consumo de la sociedad están evolucionando de forma rápida y los consumidores incorporan cada vez más variables en su proceso de toma de decisiones: salud a largo plazo, sostenibilidad ambiental, bienestar animal y conceptos éticos en la producción. Esto hace que la alimentación sea un factor clave en la mejora de la salud de los consumidores, de la sociedad y de nuestro entorno.

Para ello, es esencial no solo que las empresas del sector adapten su oferta a la nueva demanda, sino que además se haga de forma segura y transparente, contribuyendo a la confianza del consumidor en nuestra cadena y en los alimentos que ponemos a su disposición.

En este contexto, AECOC celebró el 16º Congreso de Seguridad Alimentaria y Calidad que, bajo el lema “Avanzando en la integridad alimentaria”, analizó aspectos de tan claro impacto en el sector como qué futuro presentan los envases plásticos en el sector, cómo detectar y hacer frente a los fraudes alimentarios o qué impacto tienen en el sector las fake news o falsos mitos alimentarios.

El impacto de las “Fake news” en el sector agroalimentario

En su 16ª edición, el congreso puso el foco en el impacto en el sector de las “fake news” o noticias falsas, es decir, bulos que se propagan con una voluntad deliberada de engañar pero que adquieren, sin embargo, apariencia de noticia real y que, en este caso, afectan a la reputación y ventas del sector de la agroalimentación.

Los periodistas Marc Amorós, autor del libro “Fake news. La verdad de las noticias falsas”, y la periodista Rocío Pérez, coordinadora de Maldita Ciencia en Maldita.es animaron a las empresas a contrarrestar la falsedad informativa con más transparencia y alertaron del riesgo de considerar información a aquellos comentarios no contratados que circulan a gran velocidad pro las redes sociales. En su opinión el sector alimentario, por su proximidad con la sociedad y la opinión pública general, es especialmente proclive a sufrir el “ataque” de informaciones falsas o “pseudoinformación” que pueden poner en peligro su reputación.

Debate sobre los plásticos

Bajo el título “Plásticos y otros materiales en alimentación a debate: situación actual y perspectivas”, el Congreso contó con las intervenciones del investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas -Miquel Porta-, el jefe del Área de riesgos químicos en los alimentos de AESAN -César Casado- y la subdirectora de ITENE Centro Tecnológico – Carmen Sánchez-.

Miquel Porta abrió del debate argumentando que “aunque la mayoría de nosotros estamos expuestos a altas concentraciones de tóxicos/contaminantes de diversa índole a lo largo de nuestra vida hay que valorar lo mucho que, tanto desde las empresas como desde las administraciones, se ha trabajado para reducir los contaminantes”. En ese sentido, puso como ejemplo cómo gracias a las políticas públicas y privadas se han conseguido descensos importantísimos de presencia de plomo y mercurio en los seres humanos. Aun así, el investigador instó a seguir trabajando en el impulso de medidas que permitan seguir reduciendo la posible presencia de tóxicos y a avanzar en el análisis de los riegos de posibles combinaciones de determinados contaminantes.

Por su parte, César Casado quiso destacar que “no hay que crear alarmismo con estos temas, ya que nunca en la historia hemos tenido unos niveles de seguridad alimentaria como los que tenemos hoy en día”. El responsable de AESAN indicó que “no hay herramienta más eficaz para proteger a la “población que una legislación efectiva” y que la legislación se lleva a cabo a partir de una evaluación del riesgo basada en la evidencia científica”.

En opinión de Carmen Sánchez del ITENE “el sector del envase trabaja para impulsar innovación que contribuya al incremento de la seguridad” y, en ese sentido, puso el foco sobre la importancia de disponer de envases que “no transfieran sus componentes a los alimentos en cantidades que puedan representar un peligro para la salud humana”.

Cómo se combate el fraude alimentario

El analista de inteligencia contra el fraude de la DG Santé de la Comisión Europea, Javier Ruiz-Santaella, explicó que la Red Europea de lucha contra el fraude alimentario se creó en el año 2013 en respuesta a la crisis de la carne de caballo con el objetivo de permitir un intercambio de información administrativa fluido cuando las autoridades nacionales se enfrentan a posibles incumplimientos intencionales de la legislación sobre alimentos y piensos con un impacto transfronterizo en el marco de la asistencia y cooperación administrativa.

El analista de inteligencia de la DG de Salud y Seguridad alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE), destacó que en el año 2018 se han compartido 239 casos de sospechas de fraude alimentario transnacional reportados por los miembros de la Red de Fraude Alimentario de la UE, incluida la Comisión. Esto supone un incremento de más del 30% en el número total de notificaciones con respecto al año anterior. En su opinión “la red de fraude alimentario es muy ágil y se trabaja para hacerla aún más ágil”.

En España las competencias en este tema las tienen las Comunidades Autónomas y cuando detectan un posible caso pueden compartirlo en la Red Europea de Fraude Alimentario”. Para Javier Ruiz-Santaella el auge en la demanda de cualquier producto intensifica el riesgo de fraude y, el precio, puede ser un buen elemento a la hora de identificar el fraude alimentario.

NutriScore: el semáforo nutricional llega a España

Por su parte, el subdirector general de Promoción de la Seguridad Alimentaria de AESAN, Victorio Teruel, analizó en el Congreso los beneficios del etiquetado frontal en España, así como qué elementos han motivado la elección del nuevo semáforo Nutriscore para implantarse en nuestro país frente a otros modelos de etiquetado existentes.

En este sentido, Teruel destacó que el Nutriscore “es un etiquetado voluntario que presenta información nutricional de forma simplificada en el frontal del envase del producto alimentario y que , en el marco de la estrategia NAOS, tiene como objetivo ayudar al consumidor en la elección de los alimentos más saludables que le permitan tener una dieta equilibrada y acorde a las recomendaciones nutricionales generalmente aceptadas”.

Así, en su opinión, mediante un código de colores se facilitará a los ciudadanos una información más precisa sobre la calidad nutricional. Uno de los objetivos del nuevo semáforo es permitir que el consumidor adquiera “productos con criterios de salud y no solo por precio, gusto o preferencias”, así como relacionar dieta y salud e influir en la composición de la cesta de la compra de los consumidores.

Sobre AECOC

AECOC es la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores, una de las mayores organizaciones empresariales del país y la única en la que la industria y la distribución del gran consumo trabajan conjuntamente para desarrollar buenas prácticas y estándares tecnológicos que ayuden a las empresas a ser más eficientes y competitivas, aportando valor al consumidor. Engloba tanto a las mayores compañías como a las pequeñas y medianas empresas y representa sectores tan diversos como el de la alimentación y bebidas, textil, electro, ferretería y bricolaje, salud y hostelería, entre otros. Cuenta con más de 29.000 empresas asociadas cuya facturación conjunta supone cerca del 20% del PIB nacional.

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