La historia detrás de la flor de Pascua, la planta que anuncia la llegada de la Navidad

Los expertos de Stars for Europe recuperan la historia de la poinsettia y dan a conocer cómo llegó esta planta a España
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La flor de Pascua es uno de los elementos más reconocibles de la Navidad y una planta habitual en los hogares españoles con la llegada de estas fechas. Su característico color rojo y su forma de estrella la poinsettia vuelve a estar presente en casas, escaparates y comercios, donde se ha convertido en una de las plantas más asociadas a la decoración navideña.

La flor de Pascua forma parte de nuestras celebraciones navideñas, pero detrás de esta tradición se esconde una historia que se remonta mucho más atrás en el tiempo. Ha pasado de ser una planta vinculada a diferentes culturas y significados a convertirse en uno de los símbolos de la Navidad y en una presencia habitual de estas fiestas en numerosos países.

Desde Stars for Europe (SfE), iniciativa integrada en la campaña europea “Stars Unite a Europe in Bloom”, financiada por la Unión Europea, recuperan la historia de la flor de Pascua para explicar cómo llegó a convertirse en uno de los símbolos de la Navidad y cómo su legado continúa inspirando la decoración navideña actual.

“La decoración actual busca cada vez más elementos con una historia detrás. La flor de Pascua permite crear espacios con personalidad, combinando su valor simbólico con propuestas creativas que se adaptan a diferentes estilos y formas de celebrar la Navidad”, señalan los expertos de Stars for Europe.

La flor de Pascua llega a España

La incorporación de la poinsettia a la Navidad en España forma parte de la expansión internacional que experimentó la planta durante el siglo XX. Su llegada a los hogares europeos estuvo estrechamente ligada al desarrollo de variedades más compactas, adecuadas para su cultivo en interior, que facilitaron que pudiera convertirse en un elemento habitual de la decoración navideña.

Desde entonces, la flor de Pascua ha ido ganando presencia en España hasta convertirse en una de las plantas más asociadas a estas fechas. Su característico color rojo, su forma de estrella y la tradición que la rodea hacen que encaje especialmente bien en los espacios navideños, desde hogares hasta escaparates, mesas y otros ambientes festivos.

Nuevas formas de decorar con flor de Pascua

Más allá de la tradicional planta en maceta, la poinsettia ofrece múltiples posibilidades para incorporar un toque vegetal a la decoración navideña. Sus diferentes colores, su característica forma de estrella y el volumen de sus brácteas permiten crear composiciones que combinan tradición y creatividad.

Stars for Europe propone combinar flores de Pascua con suculentas, plantas tropicales, macetas de diferentes texturas, estampados gráficos y elementos artesanales para crear ambientes navideños contemporáneos inspirados en sus raíces mexicanas.

Las posibilidades abarcan desde composiciones para mesas y aparadores hasta guirnaldas elaboradas con mini poinsettias o estructuras vegetales con forma de árbol de Navidad. Los tradicionales tonos rojos pueden combinarse, además, con variedades en tonos albaricoque y crema, dando lugar a propuestas diferentes según el estilo de cada espacio. De esta forma, la flor de Pascua puede integrarse tanto en decoraciones inspiradas en sus orígenes como en ambientes navideños de estética más contemporánea.

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Una historia que continúa hasta Reyes

Tal y como destacan los profesionales de SfE, “el vínculo de la poinsettia con las celebraciones en España no termina el día de Navidad, ya que las fiestas continúan con la celebración del Día de Reyes, el 6 de enero”.

A partir de esta tradición, Stars for Europe propone una nueva forma de incorporar la flor de Pascua a la decoración de estas fechas mediante una manualidad que transforma sencillas macetas de terracota en figuras de los tres Reyes Magos utilizando pintura, materiales artesanales y mini poinsettias de colores vivos. Esta propuesta permite dar una nueva vida a elementos sencillos y crear una decoración personalizada en la que la planta vuelve a estar presente como símbolo de celebración.

El origen de la flor de Pascua: símbolo de pureza y nueva vida

Antes de convertirse en un símbolo navideño, la flor de Pascua ya ocupaba un lugar destacado en la cultura mexicana. Los antepasados de la poinsettia actual crecían de forma silvestre en México como arbustos que podían alcanzar varios metros de altura. Durante el Imperio azteca, la planta era conocida como ‘cuitlaxochitl’ y tenía un significado relacionado con la pureza y la nueva vida, un simbolismo que convivía con diferentes usos de la planta.

Los aztecas utilizaban la planta para decorar templos y jardines, extraían tintes de sus brácteas y empleaban su savia lechosa como remedio. Su presencia en aquella cultura iba, por tanto, más allá de su valor ornamental y estaba ligada a diferentes usos y significados.

Existen todo tipo de leyendas que rodean a la flor de Pascua. Una de ellas, vinculada a su característico color rojo, cuenta que sus intensas brácteas adquirieron este tono a partir de las gotas de sangre de una diosa azteca que murió de mal de amores.

De la pureza a la Nochebuena

El significado de la planta cambió con el paso del tiempo. Tras la conquista española y la cristianización de México, la poinsettia comenzó a adquirir una nueva dimensión vinculada a las celebraciones navideñas. Fue entonces cuando pasó a conocerse como ‘flor de Nochebuena’ y se incorporó a las tradiciones de estas fechas.

Según la tradición, los monjes franciscanos comenzaron a utilizar estas plantas de color rojo intenso para decorar sus procesiones ya en el siglo XVII. A esta tradición se suma la conocida leyenda de Pepita, una niña que, según cuenta la historia, llevó una sencilla planta como ofrenda a un belén en Nochebuena.

La leyenda cuenta que, al llegar al belén, la planta comenzó a florecer y sus brácteas adquirieron un intenso color rojo y una forma de estrella. De esta manera, la planta quedó vinculada a la Navidad y a las celebraciones de Nochebuena.

La historia de la poinsettia continuó más allá de México. Durante el siglo XIX llegó a Estados Unidos y comenzó a cultivarse en jardines botánicos y, posteriormente, en regiones más cálidas del país. En California, sus ramas se comercializaron como decoración navideña.

A comienzos del siglo XX, un programa de mejora genética permitió desarrollar plantas de interior más compactas, facilitando que la poinsettia llegara a los hogares. Desde entonces, su presencia se extendió internacionalmente hasta convertirse en un elemento habitual de la decoración navideña.

Fuente: Starsforeurope

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