La logística obstaculiza la recuperación de la uva chilena

Según detalla Grape Reporte, los productores de uva de mesa de Chile esperaban en esta campaña borrar los malos recuerdos de la temporada 2020-21. Pero ahora, en pleno apogeo de cosecha, la logística de la cadena de suministro fustra las esperanzas de una exitosa recuperación.
uvas UAL

La temporada de cosecha 2020-21 se vio afectada por las lluvias y los efectos de la pandemia de Covid-19. Las estimaciones de entonces situaban las pérdidas de los productores por las lluvias del verano chileno de 2021 en unos USD 150 millones.

Sin embargo, existía la esperanza de la recuperación en esta temprada. Según las cifras de proyección de Asoex dadas a conocer antes del inicio de la temporada, la cosecha debería aumentar un 29% con respecto al año anterior. El presidente de Asoex, Ronald Bown, apuntó entonces que la producción debería alcanzar unos 84,9 millones de cajas de 8,3 kg.

«Esta proyección refleja un incremento de 14,9% en relación a la temporada 2019-2020, y un aumento de 29,3% respecto al ejercicio 2020-2021, en el que la producción se vio impactada por las inesperadas lluvias de verano.»

En cuanto a las variedades, se espera que los envíos de nuevas variedades alcancen los 35 millones de cajas, seguidas de las variedades tradicionales con 32 millones de cajas, y Red Globe con algo más de 17 millones de cajas.

«Nuestra estimación, así como los resultados de las temporadas anteriores, muestran claramente que la industria chilena de uva de mesa está apostando por producir nuevas variedades, que tienen una mejor acogida en los mercados de destino y permiten mejorar la competitividad del sector nacional», remarcó Bown.

Instalaciones llenas

Carolina Cruz, presidenta de UVANOVA, dijo a Grape Reporter que «esto ha sido muy difícil para los productores de uva de mesa, porque el aumento de los precios del transporte marítimo tiene muchas consecuencias».

Según Cruz, el aumento de los costos del transporte marítimo se ha unido a los retrasos y a la cantidad de fruta que se puede mover. Los almacenes están llenos de uva, lo que complica aún más los resultados de la campaña.

«Estamos preocupados por lo que pueda pasar con la temporada porque hay muchos factores que entran en juego. A los problemas que ya tenemos por la sequía, se ha sumado la logística, que definirá los resultados en las ventas, en los precios, ambos se verán afectados», dijo Cruz.

Importantes retrasos en la llegada

Ignacio Bolumburu, gerente comercial de la comercializadora de uvas y cerezas IFG se encuentra en una situación similar.

«Los retrasos en los envíos han hecho que la fruta llegue más tarde, y llegue en peores condiciones. Hay mucho tiempo de espera. Se habla de 15 días de retraso y puede ser incluso más, y sin duda eso repercute en el estado de la fruta», dijo Bolumburu.

Además, Bolumburu comentó que Asia también está experimentando importantes retrasos, añadiendo unas dos semanas a los 30-40 días habituales de tiempo de tránsito.

Los costos de producción también han sido más elevados. Las variedades tradicionales, como la Thompson Seedless, han sido más caras de producir, lo que, según Bolumburu, también afectará a los resultados de la temporada.

«Esta es la tercera temporada con problemas, empezó con el Covid, que generó un gran problema en todos los mercados, luego fueron las lluvias. Necesitamos una temporada normal, pero no ha sido así debido a los problemas logísticos. Esto supone pérdidas. Los resultados de las últimas temporadas han sido malos», concluyó Bolumburu.

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