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La Unión comparte sus claves sobre sostenibilidad

El cálculo de la Huella Hídrica y de la Huella de Carbono como indicadores para reducir el impacto sobre el agua y el cambio climático en empresas del sector, así como su proceso de verificación han sido los principales temas abordados en la jornada. Por su parte, La Unión ha participado como caso de éxito en la implantación y comunicación de la sostenibilidad como ventaja competitiva.

Conocer los beneficios que se obtienen mediante el cálculo, la reducción y la compensación de la huella de carbono y de la huella hídrica, así como los principales requerimientos y normativas que afectan a las organizaciones del sector agroalimentario en cuanto a sostenibilidad. Este ha sido el objetivo de la Jornada sobre Cambio Climático en el Sector Agroalimentario, organizada por Ecoterrae, consultora especializada en sostenibilidad y cambio climático, en la que han participado de forma virtual entidades como La Unión, compañía de referencia en la comercialización de frutas y hortalizas y EQA, empresa internacional de certificación y verificación de I+D+i, calidad y estándares ASG.

Cómo comunicar la sostenibilidad en el sector

La Unión lleva desde el 2019 analizando las emisiones críticas de las instalaciones de la organización al igual que el estudio de la huella hídrica del pepino, lo que les está permitiendo tomar medidas con el objetivo de reducir el impacto que genera su actividad económica. Por ello, María Martín, directora de Calidad y Seguridad Alimentaria de La Unión, ha compartido con los asistentes las claves para la comunicación de la sostenibilidad como una ventaja competitiva mediante la presentación de la Estrategia de Acción Climática de la compañía.

Durante su participación, María Martín ha presentado los resultados de la segunda medición de la huella de carbono realizados por la compañía en colaboración con Ecoterrae. De este informe se han extraído las emisiones directas como el consumo de gasolina y diésel en los vehículos, las fugas de HFC, el consumo de gas natural y el consumo de fertilizantes, así como todas aquellas emisiones derivadas del consumo de energía eléctrica en las sedes e instalaciones donde la compañía presta su servicio.

Fruto de este minucioso análisis ,y con el objetivo de reducir el impacto medioambiental, La Unión ha puesto en marcha diversas acciones como la incorporación de una nueva flota vehículos eléctricos para reducir el consumo de gasóleo; ha reducido el consumo de gasóleo y gasolina en vehículos y maquinaria mediante la instalación de dispositivos de conducción eficiente; está realizando auditorías energéticas que cubran al menos el 85% del consumo energético y aspira a obtener el sello oficial del Ministerio «COMPENSO«, entre otras medidas.

Por otro lado, y en relación con los indicadores de la huella hídrica, Martín ha compartido los resultados del estudio del Impacto sobre el agua de la producción de pepino en la campaña 2019-2020, elaborado también junto a Ecoterrae

Así, durante el año de estudio se ha producido un consumo de agua igual a 112.631,567 m3, lo que significa que la Huella Hídrica total del pepino producido por la compañía adquiere un valor de 123,659 m3/tonelada.

Para reducir el impacto hídrico, La Unión ha puesto en práctica una serie de medidas como la implantación de sistemas informáticos inteligentes, la aplicación de la hidroponía o cultivo sin suelo, una Bandeja de Demanda Inteligente, la incorporación del agua recogida de la lluvia para aprovecharla en el riego, la sustitución de las cajas de cartón por otras con mejor ratio de consumo de agua y están barajando la posibilidad de embalsar el agua sobrante de riego y posteriormente tratarla y reinyectarla en el acuífero y la viabilidad de sustituir algunos fertilizantes o fitosanitarios por otros ecológicos.

Próximos pasos a corto-medio plazo

Todas estas medidas forman parte de un ambicioso plan estratégico de sostenibilidad que la compañía aprobó en 2020 y en el que se marcaron diferentes objetivos para 2024, vinculados en su totalidad con un modelo de negocio sustentado por tres pilares de actuación estratégicos: la bioeconomía, la innovación y el compromiso social.

En esta línea, La Unión tiene previsto implementar a lo largo de este año, placas fotovoltáicas en varios de sus centros de producción y manipulado, actualizar el informe de la Huella de Carbono e Hídrica del 2020-2021, obtener el sello del Ministerio de la Presidencia Ministerio para la Transición Ecológica y reducir el consumo de agua, no solo en la producción del pepino, sino también en la de otros productos como el calabacín o el tomate. Además, se encuentra trabajando en diversos proyectos enfocados en el aprovechamiento de los recursos de la agricultura, en la producción sostenible y en la reducción del desperdicio.

“Es urgente tomar medidas para combatir el cambio climático y sus efectos. Por eso, todas estas acciones son una prioridad para nuestra compañía, es nuestro reto para este 2022.”, ha asegurado María Martín.

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