Invade la planta a través de las raíces o de pequeñas heridas. Provoca el amarilleamiento de las hojas en la base, y la raíz llega a necrosarse y muere. No hay medidas terapéuticas para tratarla. En los últimos años, el aumento de las temperaturas de otoño y primavera, también el suelo, ha desestacionalizado la enfermedad extendiéndola más allá de la época en la que solía ser habitual, en verano. Se está desplazando de zonas altas a bajas. Su propagación es muy rápida, se produce a través de medios físicos y puede vivir en el suelo hasta 20 años.
Se llama Fusarium oxisporum f.sp. Lactucae, es un hongo del suelo del que ya hay descritas cuatro razas, dos de ellas presentes en España, Fol:1 y Fol:4. Y va camino de ser uno de los principales problemas de la lechuga. “Es muy grave. No hay métodos de desinfección de suelos eficaces y está afectando a fincas de Lorca, Cartagena, Almendricos… ya hay problemas puntuales de fusarium en invierno”, asegura Andrés Román Re, especialista de cultivo de Lechuga de Rijk Zwaan.
La casa de semillas trabaja en el desarrollo de variedades con alta resistencia a fusarium que se engloban en el paraguas Fusarium Defense. De momento ya dispone de tres variedades comerciales de iceberg: Laurinas RZ (lanzada a nivel comercial hace dos campañas), y dos novedades, Limanas RZ y Antanas RZ. Con ellas Rijk Zwaan cubre una ventana de trasplante que va desde el mes de febrero hasta octubre.
Todas presentan una buena formación basal sin acostillado y tienen buen comportamiento frente a tip burn y espigado, además de alta resistencia a Fol:1 y resistencia intermedia a Fol:4
Laurinas RZ es precoz, arroja frutos con un elevado peso por pieza y calidad. Limanas RZ ofrece una amplia ventana de trasplante que mantiene la calidad y el calibre uniforme. Y de Antanas RZ sobresale su excelente formación sin acostillado con gran tolerancia a espigado y tip burn.
En fase precomercial, la empresa tiene materiales con resistencias en las 12 tipologías que trabajan. “Aunque de momento el Fusarium afecta más a la lechuga iceberg, en otras tipologías observamos que, pese a tener resistencia intrínseca de tipo genético, cuando la presión del hongo es muy alta, sí que les afecta”.





























































































