La exportación hortofrutícola concentra actualmente prácticamente toda la actividad de Román CLB, compañía familiar vinculada al comercio exterior desde 1888.
Durante el último año, la agencia tramitó más de 5.000 DUAs, lo que equivale a una media superior a 14 declaraciones aduaneras diarias. Aunque la mayor parte de estas operaciones tuvieron como destino el mercado británico, la empresa también trabaja con envíos a Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Taiwán, Jordania y Costa Rica.
Reino Unido concentra nueve de cada diez operaciones
La especialización de Román CLB en el mercado británico sitúa a la compañía muy cerca de las necesidades de las empresas españolas que exportan frutas y hortalizas al país.
La gestión de productos perecederos exige una coordinación especialmente precisa entre exportadores, transportistas, controles, puertos y agentes de aduanas. Cualquier incidencia documental puede traducirse en retrasos, costes adicionales y problemas sobre una mercancía cuyo valor depende también de llegar en condiciones óptimas.
“Cuando trabajamos con productos perecederos, el tiempo es un factor fundamental. Una incidencia documental no es simplemente un trámite que se retrasa: puede terminar afectando a toda la cadena logística”, explica Carmen Román, de Román CLB.
El mercado británico representa aproximadamente nueve de cada diez operaciones gestionadas por la agencia, aunque la diversificación de destinos obliga a trabajar también con requisitos y procedimientos específicos para cada país.
La campaña citrícola eleva la actividad
El comienzo de la campaña 2026/27 abre ahora uno de los periodos de mayor intensidad para el comercio exterior hortofrutícola.
El primer aforo del Ministerio de Agricultura sitúa la producción española de cítricos en 5,74 millones de toneladas, un 1,1% por encima de la campaña anterior. A ello se suma el peso exportador del sector, que superó los 3.560 millones de euros en ventas exteriores de cítricos durante la última campaña.
Román CLB trabaja principalmente con cítricos, aunque también gestiona operaciones de productos como melón, sandía, caqui, ajo o cebolla.
Para la compañía, la planificación previa resulta especialmente relevante durante estos meses. “La campaña no empieza el día que sale el primer camión. Para que una exportación funcione correctamente hay mucho trabajo previo: documentación, requisitos del país de destino, clasificación de la mercancía y coordinación con todos los operadores que intervienen”, señala Carmen Román.
Especialización hortofrutícola desde Gandia
La actividad de la empresa continúa ligada a Gandia, ciudad y puerto con los que mantiene una relación histórica desde sus orígenes en 1888.
A lo largo de distintas generaciones, la compañía ha adaptado su actividad a los cambios en los mercados internacionales, los procedimientos aduaneros y las exigencias de los destinos.
“Nuestra especialización nos permite conocer muy de cerca las necesidades del exportador hortofrutícola. Prácticamente toda nuestra actividad está concentrada en fruta y verdura y en los mercados a los que nuestros clientes exportan”, apunta Vicent Gregori, de Román CLB.
Con el inicio de una nueva campaña citrícola, la agencia afronta así otro periodo de elevada actividad en un escenario en el que la correcta gestión documental y la coordinación logística adquieren cada vez más peso para garantizar la fluidez de las exportaciones hortofrutícolas.

























































