Más de 50.000 millones de clips para tomate se utilizan cada año en todo el mundo. Una parte de estos accesorios permanece en los campos tras finalizar el cultivo y, con el tiempo, puede fragmentarse y generar residuos plásticos. Zeropack nace para abordar este problema mediante soluciones basadas en PHA, un polímero producido por bacterias mediante fermentación controlada y diseñado para biodegradarse en contacto directo con el suelo.
La joint venture, formada por Grupo Maip y Rivoira, ha culminado años de desarrollo técnico e industrial con la llegada al mercado de la gama IamNature®, orientada a sustituir determinadas aplicaciones agrícolas fabricadas actualmente con plástico convencional.
El primer desarrollo comercial se centra en los clips para el entutorado del tomate. Zeropack ha suministrado recientemente 100.000 unidades IamNature® a Società Agricola Gandini para su próximo ciclo de cultivo. La compañía considera este proyecto como el punto de partida de una gama que pretende extenderse a otras aplicaciones agrícolas.
PHA como alternativa para el suelo
La propuesta de Zeropack se basa en un material desarrollado a partir de PHA (polihidroxialcanoatos), un polímero natural generado por microorganismos mediante procesos de fermentación controlada.
Según la compañía, las formulaciones de IamNature® han sido certificadas por TÜV Austria con los sellos OK biobased, OK biodegradable SOIL y OK compost INDUSTRIAL. Esta última característica diferencia su propuesta de determinados bioplásticos que, aunque pueden fragmentarse, no están diseñados para biodegradarse completamente en el suelo.
En el caso de los clips agrícolas, el objetivo es que aquellos que puedan quedar en el terreno después de la retirada del cultivo se biodegraden y se transformen en biomasa, evitando la permanencia de fragmentos plásticos.
«No nos hemos limitado a sustituir un plástico fósil por uno de los muchos bioplásticos. Hemos elegido un polímero que existe en la naturaleza desde hace millones de años y que, al final del ciclo, puede volver a ella reintegrándose por completo en la biosfera», explica el ingeniero Martini, CEO de Grupo Maip.
Del tomate a los cultivos leñosos y los berries
El tomate representa la primera aplicación comercial, pero Zeropack ya trabaja en nuevos desarrollos. Entre ellos figuran envases y mallas para frutos rojos, manzanas y cítricos, cultivos en los que la gestión de los materiales plásticos también plantea retos específicos.
La compañía ha reforzado además su estructura comercial con el nombramiento de Michelangelo Buzzi como responsable comercial, con el objetivo de ampliar mercados y desarrollar nuevas aplicaciones a partir de las necesidades detectadas en el sector.
NOTICIA RELACIONADA: Relanzamiento de Zeropack
«Nuestro objetivo es trabajar en soluciones tanto para la agricultura como para el packaging, de modo que nuestro valor añadido se perciba desde el campo hasta el cliente final, con la ambición de certificar toda la cadena como plastic-free», señala Buzzi.
Circularidad también en el viñedo
La estrategia de Zeropack se extiende asimismo al sector vitivinícola. La empresa desarrolla clips para espalderas de viñedo incorporando material derivado del orujo de uva, con la intención de aprovechar un subproducto de la propia cadena agrícola para generar nuevos materiales.
Este planteamiento busca avanzar un paso más en la circularidad, vinculando el material utilizado en el cultivo con los propios recursos generados por la actividad agrícola.
Zeropack presentará sus soluciones actuales y los próximos desarrollos de la gama IamNature® en Ecomondo, que se celebrará en Rímini del 3 al 6 de noviembre, en el stand D3/105.


























































