Desde la mesa de precios del sector se insiste en la necesidad de adaptar la oferta a la demanda mediante una adecuada programación de siembras. El objetivo es evitar desajustes que puedan derivar en caídas de precios, como ya ocurrió en campañas anteriores. En este sentido, el organismo recomienda a los agricultores definir previamente la estrategia comercial de su producción y evitar plantaciones sin salida asegurada.
El mensaje es claro: priorizar la rentabilidad frente al volumen. La experiencia reciente, con pérdidas registradas por parte de algunos productores, refuerza la necesidad de avanzar hacia una gestión más profesionalizada y orientada al mercado.
En cuanto a la superficie prevista, se estima una ligera reducción en el cultivo de sandía, cercana al 5% respecto al año anterior, mientras que el melón mantendrá niveles similares. Dentro de este último, el tipo piel de sapo seguirá siendo mayoritario, aunque alrededor de un 30% corresponderá a variedades dirigidas a exportación, como Amarillo, Galia o Cantaloup.
Desde el punto de vista agronómico, las condiciones meteorológicas han sido favorables para el arranque de la campaña. Las lluvias registradas en los primeros meses del año han contribuido a una adecuada preparación del terreno, y ya se han iniciado las primeras plantaciones. Se prevé que entre un 10% y un 15% de la producción sea temprana, apoyada en el uso de acolchados con manta térmica, con una cosecha que arrancaría a partir de mediados de julio.
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No obstante, el sector advierte del riesgo de coincidencias en los calendarios de producción con otras zonas como la Región de Murcia, lo que podría generar presión en los precios si confluyen en los mercados.
A esta situación se suma un incremento generalizado de los costes de producción, que se sitúa entre el 5% y el 10%. Entre los factores que más han encarecido la actividad destacan los insumos agrícolas —plásticos, semillas, fertilizantes—, así como el combustible y la mano de obra, especialmente relevante en un cultivo intensivo en recolección.
En el plano internacional, el mercado ha estado abastecido en los primeros meses del año por importaciones procedentes de Brasil, siendo Senegal el principal proveedor en la actualidad. A partir de finales de abril, la entrada en producción de los cultivos de invernadero de Almería marcará el inicio de la transición hacia la campaña nacional, configurando un escenario competitivo que exigirá una mayor precisión en la planificación de la oferta.
En este contexto, la coordinación entre productores y operadores comerciales se perfila como un elemento clave para afrontar la campaña con garantías y mejorar la estabilidad del sector.


























































































