En muchos pequeños municipios, hacer la compra es mucho más que una rutina: es una forma de mantener servicios cerca, evitar desplazamientos y reforzar el vínculo entre vecinos. En ese contexto, el supermercado de proximidad cumple un papel esencial en la vida diaria de las comunidades rurales.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural, Dia pone en valor el papel de sus franquiciadas en municipios de baja densidad poblacional. Mujeres emprendedoras que, al frente de sus tiendas, contribuyen a generar empleo local, facilitar el acceso a una compra completa, cercana y asequible, y mantener vivo el comercio de proximidad.
Un 30% de las franquicias de Dia se ubica en municipios de baja densidad poblacional
Dia cuenta con más de 1.600 tiendas franquiciadas en España que generan más de 11.000 puestos de trabajo, un 30% de estos supermercados se encuentran en municipios de baja densidad poblacional. De estas, más de 200 tiendas están gestionadas por mujeres, es decir, el 51% de las franquicias Dia en este tipo de localidades.
Este dato pone de manifiesto el peso que el emprendimiento femenino tiene dentro del modelo de franquicia de Dia, donde más de la mitad de las franquicias a nivel nacional están lideradas por mujeres. En el caso de los municipios más pequeños, esta realidad adquiere una dimensión especialmente relevante por el papel que estas tiendas desempeñan en la vida diaria de los vecinos. “En Dia, la franquicia es una parte esencial de nuestro modelo de proximidad. Nos permite estar allí donde nuestros clientes nos necesitan y hacerlo de la mano de personas que conocen su entorno, a sus vecinos y las necesidades reales de cada comunidad. En los municipios más pequeños, nuestras franquiciadas son un ejemplo de emprendimiento, cercanía y compromiso con el territorio”, señala Manoli Peña, directora de Franquicias de Dia España.
Historias que conectan emprendimiento y territorio
Detrás de estos datos hay historias como la de María Granados Labrador, franquiciada Dia en Quesada, Jaén, que lleva 26 años al frente de su tienda. Cuando emprendió, el municipio contaba principalmente con pequeños comercios de alimentación; hoy, su supermercado forma parte de la vida cotidiana del pueblo. “Después de tantos años, conozco a los hijos y nietos de mis primeros clientes. Poder desarrollar mi actividad profesional en este pequeño pueblo y, al mismo tiempo, prestar un servicio a mis vecinos es una de las partes más gratificantes de ser mujer y emprendedora en un entorno rural”, explica.
En Riópar, Albacete, Inmaculada García Niño destaca el papel de su tienda como motor económico y social del municipio. En un entorno marcado por la estacionalidad del turismo, su prioridad ha sido adaptar el servicio a quienes viven allí todo el año, con una atención cercana y soluciones ajustadas a las necesidades del pueblo. “El negocio de la alimentación es el corazón de cualquier comunidad; si el pueblo compra y come aquí, el dinero se queda en el territorio”, afirma. “Como mujer rural, emprender con el respaldo de una franquicia me ha permitido gestionar un negocio moderno, estable y seguro”.
También Yoselis Luces Suárez, franquiciada Dia en Calera y Chozas, Toledo, representa cómo el modelo de franquicia puede abrir nuevas oportunidades profesionales. Originaria de Venezuela, comenzó trabajando en distintas tiendas Dia en Madrid, donde llegó a ser responsable de tienda, antes de dar el salto al autoempleo en un entorno rural. Hoy, su supermercado genera empleo local y funciona como un punto de encuentro para los vecinos, especialmente para personas mayores que encuentran en la tienda un espacio cercano, familiar y accesible.
Emprender con respaldo y arraigo
Actualmente Dia está presente en más de 600 pueblos en toda España, entre los que destacan localidades como Hospital de Órbigo en León, Babilafuente en Salamanca o Biescas en Huesca. En el marco de su Plan de Sostenibilidad 2026-2029 ‘El valor de cada Dia’, la corporación fija como objetivo estratégico acercar su propuesta comercial a 3 millones de personas adicionales en España, expandiendo la red comercial en zonas rurales, estimulando el emprendimiento a través del régimen de franquicias y apoyando de forma prioritaria a los proveedores locales.
El arraigo de los supermercados Dia en los municipios pequeños posiciona a la empresa como un agente clave para el bienestar social, dado que uno de cada cinco clientes de la cadena reside actualmente en una zona rural. Este despliegue tiene un impacto directo en el tejido productivo nacional a través de la red de más de 1.000 franquiciados de la compañía. El modelo de franquicia de Dia permite impulsar proyectos de emprendimiento local con el respaldo de una marca consolidada, formación, acompañamiento y un sistema de trabajo que facilita la gestión diaria del negocio.
NOTICIA RELACIONADA:
En municipios rurales y de menor densidad poblacional, este modelo adquiere una dimensión especialmente relevante: permite mantener servicios esenciales, acercar una oferta de alimentación completa y reforzar el vínculo entre la tienda y la comunidad.
Para Dia, sus franquiciadas son una pieza clave en su modelo de proximidad. Su conocimiento del territorio, la relación directa con los clientes y su capacidad para adaptar el servicio a cada entorno contribuyen a que la compañía siga estando cerca de las personas, también allí donde el comercio local desempeña un papel fundamental.























































