El gasóleo B alcanzó el pasado 7 de septiembre un precio medio nacional de 1,405 euros por litro, frente a los 0,950 euros registrados en la misma semana de 2025, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La diferencia, de 45,5 céntimos por litro, supone un incremento cercano al 48% interanual, un encarecimiento que impacta directamente sobre las explotaciones con un uso intensivo de maquinaria.
La organización agraria advierte de que el problema se agrava por la proximidad del final de la ayuda extraordinaria vigente, prevista para el 30 de septiembre, sin que hasta ahora se haya anunciado una alternativa para compensar los costes.
Alicante, especialmente afectada
En la provincia de Alicante, ASAJA señala que el precio del gasóleo agrícola ha pasado de 1,211 euros por litro a finales de febrero a 1,694 euros en septiembre, lo que supone un incremento de 0,483 euros por litro.
La subida coincide con un momento de elevada actividad agrícola, especialmente en cultivos como cereal, olivar y hortalizas de invierno, donde las labores requieren un uso intensivo de maquinaria.
A este incremento de los costes energéticos se suman otros factores que ya condicionan la rentabilidad de las explotaciones alicantinas, como la disponibilidad de agua y la falta de mano de obra.
“No se puede exigir a los agricultores que afronten en solitario un incremento de los costes energéticos de esta magnitud mientras los márgenes de las explotaciones siguen sometidos a una fuerte presión por el encarecimiento generalizado de los insumos”, afirma José Vicente Andreu, presidente de ASAJA Alicante.
ASAJA reclama prorrogar las ayudas
Ante esta situación, ASAJA Nacional ha solicitado una reunión urgente con Luis Planas antes de que finalicen las medidas actualmente vigentes.
La organización reclama, en primer lugar, prorrogar la ayuda extraordinaria al gasóleo agrícola más allá del 30 de septiembre, al menos durante toda la campaña de otoño-invierno.
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También pide que la ayuda pueda aplicarse directamente en el momento del suministro, evitando que sea el agricultor quien tenga que adelantar el sobrecoste.
Entre las propuestas figura además el aumento de la compensación del IVA en el régimen especial de agricultura y la inclusión del impacto del gasóleo en la orden de módulos del IRPF de 2026, con una reducción específica del 35% en la factura del combustible para las actividades agrarias.
Movilizaciones en toda España
La presión del sector aumentará en los próximos días. ASAJA, COAG y UPA preparan un calendario conjunto de movilizaciones en toda España para reclamar medidas antes de que expire la ayuda.
Las organizaciones consideran que el actual nivel de los costes energéticos amenaza directamente la rentabilidad y continuidad de numerosas explotaciones y reclaman mecanismos que permitan amortiguar el impacto del combustible sobre la producción.
El sector afronta así el inicio de la campaña de otoño con el gasóleo como uno de sus principales focos de preocupación y con la vista puesta en las decisiones que adopte el Gobierno antes del 30 de septiembre.


















































