ASAJA, con la estrecha colaboración de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), presenta ante la Comisión Europea una solicitud para la activación de la cláusula bilateral de salvaguardia prevista en el artículo 34 del Acuerdo de Asociación Económica entre la UE y los Estados de la SADC respecto de las importaciones de pequeños cítricos (mandarinas y clementinas) procedentes de Sudáfrica.
Esta propuesta de ASAJA, presentada en Bruselas en el Grupo de Diálogo Civil de Aspectos Internacionales de Agricultura, busca corregir los desequilibrios generados por el crecimiento continuado de las importaciones sudafricanas de mandarinas, clementinas y pequeños cítricos hacia el mercado europeo, que se han multiplicado por cuatro en diez años, pasando de 55.768 toneladas en 2017 a 221.245 toneladas en 2025, según datos oficiales del Ministerio de Agricultura. Además del volumen de estas entradas, su solapamiento con el inicio de la campaña citrícola europea ha causado un impacto especialmente negativo sobre las variedades de pequeños cítricos extratempranas y tempranas.
Justicia
ASAJA subraya que “esta no es una petición contra el comercio internacional. Tampoco es una petición proteccionista. Es, sencillamente, una petición de justicia, de equilibrio y de defensa de la reciprocidad que debe regir cualquier acuerdo comercial que pretenda ser sostenible y beneficioso para todas las partes”.
Tradicionalmente existía una separación razonable entre las ventanas comerciales del hemisferio sur y del hemisferio norte. Sin embargo, esa frontera temporal se ha ido difuminando progresivamente, provocando que una parte significativa de las importaciones sudafricanas compita directamente con las variedades tempranas producidas por nuestros agricultores.
Saturación de mercados
Las consecuencias que denuncia ASAJA son “la saturación de los mercados europeos, la presión a la baja sobre los precios en origen, las dificultades para la comercialización y una pérdida constante de rentabilidad para miles de explotaciones familiares que constituyen el tejido económico y social de numerosas zonas rurales españolas”.
ASAJA considera que los indicios de perturbación del mercado son más que suficientes para justificar una evaluación rigurosa y urgente por parte de las autoridades europeas: “No podemos esperar a que el daño sea irreversible. La política comercial debe ser compatible con la supervivencia de nuestros productores y con el mantenimiento de la actividad agraria en el territorio”.
NOTICIA RELACIONADA: Sudáfrica ajusta la campaña citrícola sin frenar su crecimiento
Esta solicitud coincide en un contexto en el que la agricultura europea está sometida a exigencias normativas, medioambientales, laborales y fitosanitarias cada vez más estrictas. “No es aceptable exigir mayores costes y obligaciones a nuestros agricultores mientras se permite la entrada de productos de terceros países que compiten en condiciones diferentes”, arguye la asociación.
ASAJA traslada esta propuesta a las Direcciones Generales de Agricultura y de Comercio de la Comisión Europea, al tiempo que presenta esta solicitud en el seno del COPA-COGECA con la finalidad de que otras organizaciones agrarias y cooperativas de los Estados Miembros productores de cítricos que sufren una crisis de rentabilidad similar a causa de las importaciones sudafricanas, se adhieran a esta iniciativa.























































