¿Qué requisitos busca una empresa de IV gama a la hora de elegir una determinada variedad de espinaca? Green Leaf Farms, empresa recientemente adquirida por el grupo Royal Veg, lleva años trabajando con el material genético de espinaca de KWS y actualmente tiene en producción tres variedades que, según su responsable de Producción, Antonio Cuevas, resuelven una de las principales preocupaciones del cultivo: la Peronospora. Se trata de Sodalite y Gritstone, ya asentadas en el catálogo, y de ICE, la última incorporación al portafolio de la casa de semillas.
Peronospora, el gran reto del campo
Para Antonio Cuevas, responsable de Producción de Green Leaf Farms, el comportamiento frente a enfermedades es el primer filtro a la hora de valorar una variedad de espinaca. “En general, la línea genética de KWS tiene muy buenos materiales, con buen comportamiento frente a enfermedades como la Peronospora, uno de los principales problemas fitosanitarios de este cultivo”, explica a Fruit Today.
Además, sus variedades de tipología semi-savoy presentan un buen rendimiento en campo y productividad, aspectos que Cuevas considera igual de determinantes que la sanidad vegetal a la hora de planificar la producción.
Por otro lado, son variedades bastante rústicas, adaptándose a condiciones de cultivo adversas: suelos y aguas de riego de peor calidad y climatología adversa.
Color y textura, claves en IV gama
Más allá del campo, Cuevas pone el foco en lo que ocurre después de la recolección. Para las empresas de IV gama el color oscuro de la hoja es un aspecto fundamental: es lo primero que valora el consumidor al elegir una bolsa, y las procesadoras lo asocian a un producto más saludable y con mayor vida útil. Los tonos claros o amarillentos, en cambio, se relacionan con un producto más perecedero.
En este sentido, destaca la mejora que aporta Gritstone. “Gritstone mejora notablemente el color respecto a otras variedades; tiene un color más oscuro y, desde el punto de vista comercial, resulta mucho más atractiva”. 
La textura de la hoja es otro factor que Cuevas valora especialmente, ya que condiciona el comportamiento del producto durante el lavado y centrifugado en fábrica. Una hoja con textura soporta mejor el manipulado sin dañarse, lo que se traduce en menos defectos en el producto final y más aguante en la bolsa.
ICE amplía la ventana de siembra
De las tres, ICE es la variedad más reciente y la que, según Cuevas, aporta mayor flexibilidad al programa de producción. Mientras que Sodalite y Gritstone están recomendadas para las siembras de otoño y primavera, ICE puede sembrarse desde la transición hasta pleno invierno, lo que amplía considerablemente el número de semanas en las que puede utilizarse.
“Es un buen producto, con buen comportamiento en campo, rendimiento, buena textura de hoja, buen color y fácil para el procesado”, enumera.
Una colaboración consolidada
Green Leaf Farms lleva años trabajando con el material genético que hoy comercializa KWS, una relación que Cuevas valora de forma muy positiva: “Llevamos trabajando con estas variedades mucho tiempo. Saben lo que hacen, están muy especializados.”
KWS: variedades dentro de Spinach365 con MildiuProtect
Desde KWS, Lorena Sánchez Victoria, Account Manager de espinaca y acelga en KWS Ibérica, recuerda: “Cada año intentamos introducir nuevas variedades que sigan mejorando el catálogo”. En el
caso de las últimas introducciones, Sodalite, Gritstone e ICE, tienen un paquete de resistencias que incluye HR: Pe 1-20/Sv y el concepto MildiuProtect, y son aptas tanto para baby leaf como para teen leaf.
Todas ellas se engloban dentro del concepto Spinach365, el programa con el que la compañía garantiza a sus clientes disponibilidad de espinaca de calidad durante todo el año a escala global. Trabajar a nivel internacional es una de las principales ventajas de la casa de semillas: KWS mantiene contacto permanente con productores de otros países que cultivan el mismo tipo de producto bajo un estándar de calidad homogéneo, lo que en muchas ocasiones convierte a la compañía en punto de conexión entre distintos productores y proveedores.
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“Trabajamos a nivel global, esto es una ventaja. Estamos en contacto con otros países del resto del mundo, con productores que tienen cultivos en distintos lugares, con el mismo tipo de producto y calidad estándar. Muchas veces servimos de conexión entre distintos productores y proveedores.”
Esta red internacional cobra especial relevancia en un contexto en el que, según Sánchez, cada vez resulta más difícil hacer frente a las inclemencias climáticas y a las complicaciones derivadas de la producción. En España, KWS cuenta con una gama amplia tanto de variedades semi savoy como de hoja lisa, pensada para dar respuesta a esta diversidad de condiciones de cultivo.
Ensayos personalizados
En cuanto al proceso de selección varietal, Sánchez explica que se apoya en ensayos personalizados junto a los propios clientes, que colaboran directamente en la elección del material. Este enfoque, señala, garantiza obtener las variedades más adecuadas en función de las necesidades y condiciones reales de cada productor, y les permite hacer frente a sus adversidades cotidianas en campo. El trabajo de KWS no se centra únicamente en el rendimiento y las resistencias: la compañía pone también el foco en otros eslabones de la cadena de valor, como la vida útil, la textura y el color de la hoja.















































