La transición de Europa hacia un ecosistema circular de los plásticos ha entrado en una fase de clara desaceleración. Así lo recoge el informe bienal “The Circular Economy for Plastics: A European analysis”, publicado por Plastics Europe, que analiza los datos más recientes de 2024 sobre producción, consumo, transformación, comercio internacional y gestión de residuos plásticos en Europa.
El documento alerta de que la pérdida de competitividad industrial está frenando el avance hacia la circularidad en un momento clave para los objetivos climáticos y la autonomía estratégica europea. En 2024, el 15,8% de la producción total de plásticos en Europa fue circular, lo que equivale a 8,7 millones de toneladas. Sin embargo, el ritmo de crecimiento anual de esta producción se ha reducido de forma muy acusada: del 13,6% registrado entre 2018 y 2022 a apenas un 1,2% entre 2022 y 2024.
La demanda de plásticos circulares también pierde fuerza
La desaceleración no afecta solo a la producción. La demanda europea de plásticos circulares por parte de los transformadores también se ha enfriado, pasando de un crecimiento anual del 16,2% entre 2018 y 2022 a un 4% entre 2022 y 2024.
Este cambio de tendencia se produce mientras la producción mundial de plásticos circulares acelera su crecimiento, del 5% al 7,7%, lo que evidencia una pérdida relativa de dinamismo de Europa frente a otras regiones.
Desde Plastics Europe se atribuye esta situación a la combinación de altos costes energéticos, materias primas caras, costes vinculados a las emisiones y falta de condiciones de competencia equitativas en el comercio internacional. Según Rob Ingram, presidente de Plastics Europe y CEO de Ineos Olefins & Polymers Europe, los productores europeos están operando “en clave de supervivencia”, lo que limita la capacidad de inversión en circularidad.
Más reciclaje, pero demasiado residuo acaba en vertedero o incineración
El informe constata algunos avances en materia de gestión de residuos. La tasa de reciclaje de residuos plásticos recogidos en Europa aumentó hasta el 29,6% en 2024. No obstante, el dato positivo contrasta con una realidad estructural: el 70,4% de los residuos plásticos recogidos siguen destinándose a incineración o vertedero.
En concreto, 16 millones de toneladas terminaron en incineración, el 48,9% del total, mientras que 7 millones de toneladas acabaron en vertedero, el 21,5%. Para el sector, esta situación supone desaprovechar una materia prima circular estratégica que podría reducir la dependencia europea de recursos fósiles y reforzar la autonomía industrial del continente.
La dependencia exterior, un riesgo añadido
El informe también subraya la elevada dependencia europea de cadenas de valor externas. En 2024, el 19% de la demanda de plásticos circulares por parte de los transformadores se cubrió mediante importaciones. Además, el 12,4% de los residuos plásticos recogidos en Europa se reciclan en otras regiones del mundo.
Esta dependencia es aún mayor en el caso de los plásticos de origen fósil, donde el 25% de la demanda de los transformadores europeos procede de importaciones extracomunitarias.
Para Virginia Janssens, directora general de Plastics Europe, esta dinámica debilita tanto la base industrial europea como sus objetivos climáticos. La organización defiende que Europa debe hacer económicamente atractivo conservar, reciclar y utilizar sus propios residuos plásticos dentro del continente.
España mantiene liderazgo en reciclaje, pero frena el uso de plásticos circulares
La situación española también refleja un enfriamiento de la transición circular. Según el informe, el crecimiento de la producción de plásticos circulares en España se ha ralentizado, pasando de un incremento anual del 12,8% entre 2018 y 2022 a un 7,2% entre 2022 y 2024.
Más acusado es el frenazo en el uso de plásticos circulares, que pasa de crecer un 35% anual entre 2018 y 2022 a registrar una evolución nula entre 2022 y 2024. Esta situación se ve agravada, según el sector, por el aumento de importaciones con contenido reciclado declarado no verificable en el producto final.
El estancamiento también se refleja en la tasa de contenido reciclado en nuevos productos, que retrocede del 22,3% en 2022 al 21,4% en 2024. Aun así, España se mantiene claramente por encima de la media europea, situada en el 15,8%.
El vertedero sigue siendo la gran asignatura pendiente en España
España destaca como líder europeo en tasa de reciclaje de residuos plásticos, con un 42,5%, por delante de países como Bélgica, Países Bajos o Alemania, y muy por encima de la media europea del 29,6%.
Sin embargo, el informe apunta a una debilidad persistente: el depósito en vertedero. Más del 35% de los residuos plásticos siguen acabando en vertedero en España, una tasa muy superior a la media europea, situada en el 21,5%, pese a la entrada en vigor del impuesto sobre el depósito de residuos en vertedero el 1 de enero de 2023.
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Para Plastics Europe, este dato limita el avance real hacia la circularidad y pone de relieve la necesidad de articular un marco que fomente el máximo aprovechamiento de los residuos plásticos como recursos locales estratégicos.
Competitividad y regulación, claves para desbloquear inversiones
El informe concluye que, sin competitividad industrial, la circularidad no despegará en Europa. Aunque la Comisión Europea ha reconocido la importancia estratégica del sector de producción de plásticos en la Ley de Aceleración Industrial, Plastics Europe considera que los marcos regulatorios actuales no ofrecen aún las señales de mercado, la escala ni la rapidez necesarias para revertir la tendencia.
La organización reclama actuar tanto a nivel europeo como nacional para restaurar la competitividad de la industria, abordar los costes energéticos y de emisiones, garantizar un comercio justo y fomentar una demanda fuerte de plásticos circulares.
En palabras de Janssens, la circularidad no debe entenderse solo como un objetivo medioambiental, sino también como un objetivo industrial. Para el sector, Europa cuenta con empresas innovadoras y capacidad tecnológica, pero necesita un marco que convierta la economía circular en una oportunidad de negocio real y atractiva dentro del continente.























































