Las consecuencias del conflicto en Oriente Medio están afectando a los bolsillos de países de todo el mundo, entre ellos Irlanda, motivo por el que sus ciudadanos han decidido salir a las calles para protestar.
El combustible ha subido más de un 20% desde el inicio de la guerra contra Irán. La situación se ha hecho insostenible para muchos sectores, entre ellos el agrícola y el de transportes.
Casi 700 de las 1.840 estaciones de servicio que existen en este país están sin combustible. Otras 1.000 están limitando las ventas mientras continúa un bloqueo masivo de instalaciones de gasolineras y autopistas.
Agricultores lideran protestas
Transportistas, agricultores y trabajadores del campo han liderado las protestas iniciadas con convoyes de tráfico lento y paradas en las principales carreteras, así como bloqueos de infraestructura crítica.
Irlanda se enfrenta, al igual que el resto de países de la U.E., a un desafío económico muy peligroso.
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Ante esta crisis, el gobierno iralndés, parece que ha dado los primeros pasos para afrontar la situación y ha puesto en marcha unm paquete de medidas de 505 millones de euros., que ayudarán a los colectivos más perjudicados por esta crisis energética.
































































































