Los Estados miembros de la Unión Europea han dado luz verde a la propuesta de la Comisión Europea para movilizar 540 millones de euros en ayudas extraordinarias dirigidas a los agricultores afectados por la crisis de los fertilizantes y la energía derivada de la situación en Oriente Medio.
El objetivo de este apoyo financiero es proporcionar liquidez a los productores que afrontan un fuerte incremento de los costes de los insumos, en especial fertilizantes y energía, y garantizar que puedan preparar la próxima campaña de siembra en un contexto de elevada incertidumbre. La medida forma parte de las acciones inmediatas incluidas en el Plan de Acción sobre Fertilizantes adoptado por la Comisión el 19 de mayo de 2026.
España recibirá 50,17 millones de euros
Dentro del reparto por Estados miembros, España recibirá 50.174.300 euros, lo que la sitúa entre los países más beneficiados por este paquete, por detrás de Francia, Polonia y Alemania. Francia contará con 107,1 millones de euros, Polonia con 66,6 millones y Alemania con 60,2 millones.
La Comisión Europea ha explicado que los Estados miembros deberán utilizar los importes asignados para compensar a los agricultores más afectados por las pérdidas económicas vinculadas al aumento de los costes de los fertilizantes y la energía en las explotaciones, prestando especial atención a los sectores y productos más impactados.
Criterios objetivos y posibilidad de fondos nacionales
Las ayudas deberán concederse sobre la base de criterios objetivos y no discriminatorios, evitando distorsiones del mercado o de la competencia y sin que se produzca una compensación excesiva.
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Además, los Estados miembros podrán complementar esta ayuda europea con fondos nacionales de hasta un 200% del importe asignado. Para garantizar la eficacia de la medida, la Comisión establece que los agricultores deberán recibir el apoyo financiero antes del 28 de febrero de 2027.
Una medida para aliviar la presión sobre las explotaciones
Bruselas enmarca esta ayuda en la necesidad de estabilizar la situación de los agricultores europeos, que afrontan problemas de liquidez por el encarecimiento de los insumos. La Comisión advierte de que, de cara a la campaña de siembra vinculada a la cosecha de 2027, muchos productores deberán tomar decisiones en un entorno económico complejo.
El paquete de emergencia busca, por tanto, ofrecer un apoyo excepcional y dirigido a las explotaciones más afectadas, con el fin de aliviar tensiones financieras, sostener la producción agraria y reforzar la seguridad alimentaria europea en un momento marcado por la volatilidad de los mercados energéticos y de fertilizantes.






















































