La Melon & Watermelon Week 2026 confirma la apuesta de Bayer Seminis por anticiparse a los cambios en el consumo de melón y sandía. Para ello, la compañía combina innovación varietal, calibres más pequeños y desarrollo de formatos de conveniencia.
La nueva variedad de piel de sapo SVMP6001, los polinizadores Polinesia y Romanesia, y las variedades para procesado Shoreline y Durlinda son las grandes protagonistas de una edición que, según sus responsables, refleja una demanda en crecimiento tanto para el segmento fresco como para el de cuarta y quinta gama.
‘Ready to Enjoy’ con Bayer Seminis
El pasado lunes 29 de junio, Bayer Seminis inauguró la nueva edición de su Melon & Watermelon Week en sus instalaciones de Villadolores, en Cartagena (Murcia), una cita que cada año reúne a supermercados, distribuidores y productores de toda Europa, el norte de África, Centroamérica y Asia para conocer de cerca el porfolio varietal de la compañía en melón y sandía.
El lema elegido para esta edición ha sido ‘Ready to Enjoy’, un juego de palabras a partir del conocido concento ‘Ready to Eat’ que hace un guiño a su apuesta por el disfrute a través del sabor.
Como explicó José Guirado, Market Development Melón y Sandía Ibérica de Bayer, la compañía quiere ir un paso más allá del simple concepto de «listo para consumir» para poner el acento en el disfrute: melón y sandía como productos que se comparten en familia y que generan una experiencia, no solo una mera ingesta. Esa idea vertebra todo el discurso de las jornadas, centradas este año en los formatos de conveniencia y en las nuevas costumbres de consumo.
El nuevo consumidor manda
Uno de los ejes de las jornadas es el cambio de perfil del consumidor europeo, cada vez más orientado hacia productos troceados, listos para comer y en calibres reducidos, adaptados a hogares unipersonales o familias pequeñas. Guirado lo resumió con una imagen cotidiana: “una sandía de 10 kilos ya no cabe en ningún frigorífico”. La respuesta de Bayer pasa por calibres más pequeños, fáciles de transportar y de almacenar, tanto en melón como en sandía.
Novedades varietales en melón
Dentro del segmento de melón, el equipo de Bayer Seminis repasó su porfolio completo: la gama de galia Cyro Line, liderada por las variedades Galves, Albizu y Gallager, las variedades de más reciente introducción; la línea Cantaloup, con Sugarsun como referencia para exportación al norte de Europa y Acapella, tipo Charentais lanzado el año pasado para el mercado francés; 

La gran novedad de la jornada en melón fue la presentación de una nueva variedad de piel de sapo, aún con código, SVMP6001, tras varios años sin lanzamientos en esta tipología. Se trata de un melón de calibre marquista, de aproximadamente 3 kg, pensado para plantaciones tardías en Murcia y ciclo medio en La Mancha.

Según José Guirado, su principal atractivo no es solo el tamaño, ajustado a las nuevas tendencias de consumo, sino también el paquete de resistencias que incorpora, trasladado desde las líneas de Galia y Cantaloup, algo que “actualmente no existe en el mercado de piel de sapo”.
Dentro de las especialidades, cuentan con un nuevo Orange Candy, SVMA6731 que cubre plantaciones tardías en Cartagena y La Mancha, y asegura continuidad en la producción con un paquete de resistencias completo manteniendo un calibre óptimo.
De forma paralela, trabajan en la tipología Dino, “muy atractiva para los niños por su aspecto, que les recuerda a un huevo de dinosaurio”; y también variedades de melón blanco con carnes blancas y naranjas, así como un galia blanco con formato personal.
Sandía: polinizadoras y formatos de procesado
José María Román Re, delegado comercial y técnico de Bayer, presentó el porfolio de sandía recorriendo desde variedades tradicionales con semilla como Melania, muy vendida en el norte de África y Oriente Medio, hasta las triploides de exportación Lunalinda y Romalinda, pasando por la sandía negra para el mercado nacional y especialidades como la sandía de carne amarilla Zafira, que ya es comercial en Italia.
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La gran novedad del año en sandía es Romanesia, un nuevo polinizador microsemilla con carne firme y planta muy vigorosa, adaptado a trasplantes tardíos, que se suma a Polinesia (lanzada el año pasado) con rayado tipo Tiger. Muy productiva, Romanesia se enmarca en trasplantes de alrededor del 20 de abril a final de cultivo.

Román Re subrayó que la compañía ha intensificado su apuesta por sandía al detectar un crecimiento sostenido del consumo, reforzando un porfolio que hasta hace poco era más limitado.
Para el segmento de procesado en IV y V gama, Bayer presentó Shoreline, una nueva variedad tipo Crimson con planta vigorosa capaz de alcanzar los calibres de 6-8 kg que demandan los procesadores en plantaciones tempranas, además de Durlinda, otra Crimson ya consolidada en este segmento por su firmeza y escaso desprendimiento de agua al cortarla, una característica clave para alargar la vida útil del producto envasado.
Conveniencia: el reto del lineal
La tercera gran pata de las jornadas fue la presentación de los desarrollos en conveniencia, a cargo de Juan Francisco Martínez Sánchez, responsable de relaciones con la cadena de la división de vegetales de Bayer. La compañía lleva varios años trasladando al equipo de desarrollo varietal las demandas de consumidores y supermercados en torno al producto listo para comer, lo que se traduce en variedades con mayor firmeza y menor contenido en agua, ideales para corte, troceado y almacenado sin pérdida de calidad organoléptica.
Para este desarrollo, Bayer ha colaborado este año con la empresa almeriense Unica, con quien ha trabajado tanto en formatos menos procesados, como el melón partido y retractilado, como en formatos más elaborados: tarrinas, vasos, cubos o finger food. En las jornadas presentan también opciones para la restauración, como gazpacho de sandía o ensaladas con melón Orange Candy, elaboradas por una empresa de catering.
Martínez Sánchez señaló que algunos supermercados ya se han marcado el objetivo de que, en cinco años, hasta el 25% de su lineal de fruta sea producto cortado y procesado, una tendencia que en países como Holanda ya es habitual y que en España empieza a despuntar, especialmente en sandía, donde varias cadenas están reduciendo progresivamente los calibres de referencia.

























































