La nota, publicada por las dos organizaciones francesas: Légumes de France y AOP Tomates et Concombres de France, explica que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictaminado que el consentimiento del pueblo del Sáhara Occidental es necesario para la aplicación de los acuerdos comerciales UE-Marruecos de 2019 sobre pesca y productos agrícolas. Ese consentimiento no se ha dado puesto que una parte significativa de ese pueblo se encuentra ahora fuera de ese territorio. En consecuencia, en un año, los volúmenes de tomate provenientes del Sahara Occidental no podrán beneficiarse de los acuerdos bilaterales entre la UE y Marruecos.
Por otro lado, la nota explica que la segunda sentencia de Tribunal de Justicia de la UE del 4 de octubre, relativa al etiquetado de tomates y melones procedentes del Sahara, establece que estos productos deben ser etiquetados informando de la procedencia, excluyendo cualquier referencia a Marruecos, “con el fin de evitar confusiones en el consumidor en cuanto al origen verdadero del producto”.
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Reequilibrar relaciones
En consecuencia, Légumes de France y la AOP Tomate y Pepino de Francia se felicitan por las dos sentencias. Ambas deberían servir para reequilibrar las relaciones agrícolas entre Marruecos y la UE. En este sentido explican que “entre 2012 y 2023, las exportaciones marroquíes de tomates a Francia se dispararon un 30 %, pasando de 303.100 a 394.000 toneladas. Aumento debido principalmente al desarrollo de la producción en invernadero de tomates cherry en el Sáhara Occidental, en condiciones sociales y salariales con las que era imposible competir para los productores franceses». También piden a la UE y a los Estados miembros que apliquen estas dos sentencias en los plazos fijados por el TJUE, y que relancen los procesos destinados a reequilibrar las relaciones comerciales en el sector del tomate entre Marruecos y la UE.
FEPEX también valoró muy positivamente las sentencias del 4 de octubre, porque supone que en el plazo de un año, las producciones hortofrutícolas del Sahara occidental, que constituyen una parte creciente de las exportaciones marroquíes a la UE, queden excluidas de las concesiones arancelarias realizadas en el marco del Acuerdo de Asociación entre la UE y Marruecos, concesiones que permite a las producciones de este país acceder al mercado comunitario en unas condiciones que generan una competencia desleal a los productores comunitarios.
































































































