La organización agraria advierte de que la situación, cada vez más grave, está afectando al desarrollo de los trabajos agrícolas y empieza a tener consecuencias sobre la salud pública, con agricultores que han necesitado atención sanitaria e incluso hospitalización tras sufrir picaduras.
Casos con fiebre e ingreso hospitalario
Según AVA-ASAJA, desde su primera denuncia se han recibido nuevos testimonios de agricultores y trabajadores del campo que confirman el agravamiento del problema. La organización señala que algunos profesionales han tenido que ser atendidos por picaduras de garrapata, en determinados casos tras presentar fiebre y requerir ingreso hospitalario.
Otros agricultores aseguran haberse retirado del cuerpo hasta una veintena de garrapatas después de realizar trabajos agrícolas. La organización ha recibido avisos en distintos puntos de la provincia de Valencia, entre ellos la Ribera Alta, Picassent y Castelló de Rugat. En la provincia de Castellón, especialmente en zonas de la Plana Baixa, los agricultores también vienen alertando de una presencia extraordinaria de estos parásitos.
Explotaciones a las que no se puede acceder
La magnitud del problema está llegando, según AVA-ASAJA, hasta el punto de que algunas cuadrillas de trabajadores agrícolas se han encontrado con explotaciones a las que no han podido acceder debido a la elevada presencia de garrapatas en la vegetación.
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La organización también recoge testimonios de agricultores y familias que describen situaciones especialmente preocupantes, como niños que han terminado con decenas de garrapatas en la cabeza después de estar en zonas rurales. AVA-ASAJA considera especialmente delicada la situación de muchos agricultores valencianos, cuya elevada media de edad puede aumentar su vulnerabilidad ante posibles complicaciones.
Afectación también en animales de compañía
La organización agraria advierte además de que la plaga no solo afecta a las personas. También se han registrado casos de perros gravemente afectados e incluso de animales encontrados muertos con una elevada presencia de garrapatas, lo que incrementa la preocupación de los propietarios y evidencia la extensión del problema en determinadas zonas rurales.
Un riesgo que va más allá del ámbito agrario
AVA-ASAJA insiste en que el riesgo ya no se limita a quienes trabajan profesionalmente en la agricultura. Las garrapatas pueden encontrarse en zonas de vegetación, caminos, parcelas abandonadas, barrancos y otros espacios rurales frecuentados por la población.
Por este motivo, la organización considera especialmente preocupante que cualquier persona que transite por estas zonas pueda verse expuesta: desde agricultores y trabajadores agrícolas hasta familias que salen a pasear, personas que practican deporte, ciclistas o ciudadanos que realizan su actividad cotidiana en el medio rural.
Ante esta situación, AVA-ASAJA reclama una actuación urgente de las administraciones para abordar un problema que, a su juicio, ha dejado de ser exclusivamente agrario y debe ser tratado como una cuestión de salud pública.























































