Diego Martínez amplía instalaciones para ganar capacidad comercial

La firma catalana Diego Martínez afronta una nueva etapa de crecimiento con la ampliación de sus instalaciones y la incorporación de nuevas líneas de producto
DIEGO-MARTINEZ-PATATA

La compañía ha sumado un nuevo almacén de 6.400 metros cuadrados, situado frente a la nave F, en una ubicación estratégica que refuerza su capacidad operativa y comercial.

Esta ampliación se añade a las instalaciones ya existentes —de 4.800 metros cuadrados más otros 1.800 metros adicionales— y permitirá a la empresa trabajar con una oferta más amplia. A su actividad tradicional, Diego Martínez incorpora ahora nuevas referencias dentro de la gama de exóticos, patatas, ajos y cebollas, con el objetivo de ganar volumen y compensar la menor rotación de determinados productos.

“Estamos intentando hacer mucho más volumen a través de tener más productos”, explica el ejecutivo. La estrategia responde a una realidad cada vez más habitual en el mercado mayorista: hay referencias que, aunque tienen salida, no alcanzan las cantidades necesarias para sostener por sí solas el crecimiento. Por ello, la firma ha optado por ampliar gama y diversificar su oferta.

La campaña, en líneas generales, está siendo positiva para Diego Martínez. Los primeros cinco meses del año han estado marcados por un buen comportamiento de los precios, especialmente en productos procedentes de Almería, como tomate, pepino o calabacín. En tomate, incluso, se han registrado momentos por encima de los dos euros, con menos kilos vendidos, pero con una facturación satisfactoria.

El escenario cambió con la entrada del mes de junio. La mayor disponibilidad de producto en el mercado ha presionado los precios a la baja, aunque la compañía mantiene una lectura favorable del ejercicio. De hecho, Diego Martínez espera cerrar el año con un crecimiento de entre el 10% y el 12%, apoyado en la ampliación de instalaciones, el aumento de gama y su capacidad comercial.

Exportación: un mercado más competitivo

En exportación, la compañía reconoce dos momentos muy diferenciados. Hasta prácticamente el 15 de junio, la demanda exterior fue buena y permitió mantener una actividad fluida. Sin embargo, la entrada en producción de países como Grecia e Italia cambió el equilibrio del mercado, especialmente en fruta de hueso.

La mayor oferta europea ha provocado una saturación del mercado y una caída de precios respecto al año anterior. La diferencia principal está en los volúmenes: este año hay muchos más kilos disponibles, lo que dificulta repetir las cotizaciones de la pasada campaña.

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Aun así, la empresa mantiene una posición sólida gracias a una forma de trabajo basada en clientes estables. Diego Martínez cuenta con una cartera de supermercados regionales y clientes fijos que compran de forma recurrente, lo que permite prever volúmenes y dar salida al producto con cierta regularidad. “Todos los años, a nivel de kilos, suele ser más o menos lo mismo”, señalan.

El calor altera calibres y destinos comerciales

Otro de los factores que está condicionando la campaña es el calor en Europa. Las altas temperaturas aceleran la maduración de la fruta y dificultan que alcance los calibres esperados. El árbol completa su ciclo, pero el fruto no siempre engorda lo suficiente antes de madurar, lo que reduce la presencia de calibres grandes.

Esta situación tiene consecuencias directas en la comercialización. Los calibres más grandes, tradicionalmente mejor aceptados en el mercado español, son más escasos. En cambio, hay más disponibilidad de calibres pequeños, que suelen destinarse con mayor facilidad a la exportación, especialmente al norte de Europa, donde se prefiere este tipo de fruta.

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