Con más de un siglo de historia a sus espaldas, ambas instituciones comparten una misma raíz: el vínculo profundo con la tierra ilicitana, su gente y sus tradiciones. Riegos de Levante, fundada en 1923 bajo el amparo del Rey Alfonso XIII, lleva más de cien años siendo el motor del regadío en más de 25.000 hectáreas del campo ilicitano y de los municipios del sur alicantino, aglutinando a más de 22.000 comuneros en su área de influencia.
Por su parte, el Tiro de Pichón de Elche, nacido el 1 de junio de 1919, ha sido durante más de un siglo un referente deportivo y social de la ciudad, un espacio de encuentro familiar y un emblema de la vida comunitaria ilicitana.
Este convenio es mucho más que un acuerdo institucional: es el encuentro natural de dos entidades que han caminado en paralelo durante más de cien años, construyendo desde sus respectivos ámbitos el Elche que hoy conocemos. Riegos de Levante, fiel a su convicción de que su compromiso con la tierra va de la mano del compromiso con las personas que la habitan, da un paso más en su implicación con el tejido social, deportivo y cultural de la ciudad y su campo. Un paso que refleja su voluntad de estar presente no solo en los campos de regadío, sino también en la vida cotidiana, en el deporte, en las familias y en las comunidades que conforman la identidad ilicitana.
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El acto de firma contó con la presencia, por parte de Riegos de Levante, de su Presidente Roque Bru, el Vicepresidente José Esquembre y el Gerente y Secretario General José Vicente Martínez. Por parte de la Sociedad Deportiva Tiro de Pichón, firmaron su Presidente José Clement y su Director General Alejandro Carrillo.
Este acuerdo nace del convencimiento compartido de que dos entidades con tanto peso histórico en Elche tienen mucho que aportar juntas a la comunidad. Ambas han sido testigos y protagonistas de la evolución de esta ciudad, han acompañado a generaciones de ilicitanos y han contribuido, desde ámbitos distintos pero complementarios, a fortalecer el sentido de pertenencia y la identidad de Elche y su campo.
El convenio refuerza así el compromiso de ambas instituciones con el bienestar de las personas que las conforman, poniendo en valor no solo su historia compartida, sino también su vocación de futuro: la de seguir siendo pilares vivos de la sociedad ilicitana durante muchos años más.

























































































