La gran oportunidad china (o el gran batacazo)

España será el primer país del mundo con derecho a exportar fruta de hueso a China, el país más poblado del planeta y llamado a ser primera potencia mundial
Un país de 9.597 km², 1.370 millones de personas, de las que un 57% viven ya en el medio urbano, ofrece infinitas posibilidades al sector de fruta de hueso española.
En 2030, siete de las diez ciudades con mayor crecimiento económico del mundo, estarán emplazadas en China: Shangai, Tianjín, Pekín, Guanzhou, Shenzhen, Chongqin y Shouzhou.
Sin embargo, el gigante asiático, sabedor de su fortaleza, ha sido extremadamente exigente en las medidas que incluye este acuerdo bilateral de exportación. A España, por su parte, convertida en el primer país exportador europeo de fruta de hueso, y sin el mercado de los zares en cartera, le interesa sobre manera estar allí presente.
Las negociaciones para comercializar en el mercado chino se han extendido a lo largo de varios años y han sorteado toda clase de dificultades, ya que el protocolo se ha firmado tras llevar a cabo un complejo análisis de riesgos.
China es el primer productor mundial de muchas frutas y hortalizas, es un país que ha generado riqueza pagando un elevado coste ecológico, todavía por contabilizar. El ciudadano chino de alto nivel económico conoce los riesgos de sus propias producciones, donde el control sanitario es inexistente, y por ello valora los productos procedentes del exterior, en los que estos riesgos no existen.
Con una economía mixta, en la que sobre el papel se siguen los criterios del viejo comunismo, China ha abierto sus puertas al mundo y ha creado en pocos años un nuevo estrato social de ciudadanos ricos, que llega a los 50 millones de personas.
Este artículo analiza las principales exigencias establecidas en el acuerdo bilateral entre los dos países.
Se han tenido especialmente en cuenta los requisitos y garantías fitosanitarias y de bioseguridad con el objeto de que no exista ningún riesgo de transmisión de plagas.
Previamente, China ha exigido que el gobierno español, a través del MAGRAMA, tenga conocimiento de las parcelas y operadores que tienen intención de comercializar. Este punto se ha traducido en un registro oficial de inscripción, cuyo plazo expiró en diciembre de 2015.
Plagas. En el protocolo se señalan 11 plagas, que deben ser tratadas con medidas específicas y para las que se exige una supervisión por parte de la administración central o autonómica. Se trata de plagas y enfermedades cuarentenarias que, bajo ningún concepto, el gobierno chino permitirá que entren el país.
Entre estas se consideran de importancia capital dos: la ceratitis capitata y la cydia pomonella (una plaga que en España sólo ha afectado a la fruta de pepita).
En el documento se específica de manera pormenorizada cómo deben tratarse cada una de ellas: medidas específicas, monitoreo, control fisiológico de las mismas y reflejo en el cuaderno de campo.
Ceratitis capitata. En el caso de esta enfermedad algunos de los controles a realizar son los siguientes: utilización de trampas de monitoreo al menos 45 días desde la detección y una trampa por cada 5 hectáreas, con un mínimo de una trampa por cada unidad de inspección. Los conteos se deben realizar semanalmente y tienen que quedar registrados en el cuaderno de campo.
Otra de las medidas posibles para la erradicación de la ceratitis capitata es el tratamiento con frío. La fruta debe permanecer, al menos durante 16 días, a menos de 1 grado centígrado o durante 21 días a menos de 2,1 grado centígrado.
Este tratamiento de frío puede hacerse en origen, antes de la exportación para los envíos aéreos. Si el envío es marítimo existe la opción de hacer el tratamiento en tránsito. El embarque se debe realizar en contenedores homologables.
Cydia pomonella. Por lo que respecta a la cydia pomonella, aunque sin evidencias de que exista en la fruta de hueso española, las autoridades chinas impusieron sus condiciones, así como el manejo que debe de hacerse de ella.
Manejo en las operaciones de envasado. Si durante el almacenamiento se detectara monilia frutícola el producto será rechazado para la exportación. La fruta debe de estar libre de insectos y ácaros y no puede haber entre ésta material vegetal (hojas o ramas).
Si las cajas de empaquetado tuvieran aperturas se deben proteger con una malla anti insectos, así como el propio pallet, al objeto de evitar reinfestaciones.
Empaquetado. Las cajas y envases deben responder a unas especificaciones bilingües inglés y chino. Una etiqueta deberá indicar el nombre del importador chino.
En la caja debe estar indicado el nombre del producto, el origen, (aludiendo a la provincia), el código de la parcela, el código del almacenista y una expresión que indique: “Para exportar a la República Popular China”.
Control en origen. El control de parcelas y almacenes autorizados puede llevarse a cabo por las autoridades competentes de las comunidades autónomas.
Por su parte, la autoridad estatal tiene, entre otras competencias en la homologación de las instalaciones de frío y será el Ministerio el responsable del tratamiento de frío en la expedición. Certificará que el tratamiento se ha llevado a cabo y dará el visto bueno. También será el responsable del tratamiento del frío en tránsito.
Un inspector pondrá en marcha las sondas y registros, cerrará y sellará el contenedor. Además, también hará un control específico del 2% de las frutas y un control visual de unas 1.200 frutas, así como un corte de 40 frutos para detectar anomalías.
Control en destino. Inspectores chinos llevarán a cabo la comprobación documental comprobando los datos de las fincas y almacenes inscritos en el MAGRAMA.
En el caso de envíos en tránsito, las autoridades chinas serán las encargadas de abrir el contendor y verificar que el tratamiento de frío se ha realizado correctamente. También realizarán un control visual de la mercancía para comprobar si hay alguna plaga.
¿Qué pasa si algo sale mal? Los inspectores chinos pueden denegar la entrada de la mercancía si algún almacén o finca no aparece autorizado.
Si el tratamiento de frío no atiende a las especificaciones, se devolverá, destruirá o reexportará la mercancía. Las autoridades chinas estarán en contacto con el Ministerio español para conocer qué acciones tomar respecto a este envío.
Precauciones. Se aconseja colocar más sondas de las exigidas ya que en los días de viaje, alguna puede fallar y no detectar la temperatura.
En caso de detección de ceratitis capitata o cydia pomonella se haría un tratamiento en cuarentena, se devolvería el producto o se destruiría.

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