Uno de los puntos centrales del encuentro fue la situación de los productos fitosanitarios. Las delegaciones de Francia, Italia y España, puesto que los representantes de Portugal al final no pudieron asistir, coincidieron en señalar las dificultades crecientes para el control de plagas y enfermedades debido a la reducción de sustancias activas disponibles.
En este contexto, el sector analizó la revisión del Reglamento Ómnibus. La propuesta actual del Consejo, impulsada por la presidencia chipriota, fue calificada de “más restrictiva” que la planteada inicialmente por la Comisión Europea.
España, Francia e Italia coincidieron en que el texto no responde a las necesidades del sector. Entre las mejoras reclamadas destacan:
- Procedimientos de autorización más rápidos
- Autorizaciones zonales automáticas de productos fitosanitarios
- Reconocimiento mutuo efectivo entre Estados miembros
- Armonización de los periodos de gracia
- Impulso al uso de nuevas tecnologías, como drones
Las organizaciones han trasladado a sus Gobiernos respectivos que su votación, prevista para este viernes en el COREPER, sea en contra de la propuesta de la Presidencia chipriota, al considerar el texto insuficiente y que no recoge las propuestas del sector.
El Grupo de Contacto concluyó con una posición común: rechazo a la propuesta actual y necesidad de modificarla para garantizar la viabilidad de la producción en la UE.
En el apartado de comercio internacional, las delegaciones subrayaron la importancia de que los acuerdos comerciales de la UE incluyan protocolos fitosanitarios efectivos.
Se destacó que, en ausencia de estos requisitos, los acuerdos pierden valor real, mientras que persisten obstáculos en mercados clave como China o Japón, que dificultan su apertura.
Así mismo, se puso de manifiesto la necesidad de establecer una mayor coordinación interna en la UE en la apertura de mercados de terceros países, mediante una armonización comunitaria que evite las diferencias existentes entre los Estados miembros actuales.
También se analizó el impacto de la guerra de Oriente Medio, que ha generado preocupación en el sector al provocar un aumento de los costes, especialmente de fertilizantes y logísticos, y una disminución del poder adquisitivo de los consumidores, lo que afecta negativamente a la competitividad de los productores.
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Con relación a la campaña pasada, seevidenció una situación heterogénea entre países. En Italia, la campaña fue positiva, con aumento de exportaciones (+22% en volumen) y buena evolución de las nuevas variedades, aunque persisten riesgos derivados de la situación geopolítica y las condiciones meteorológicas.
Francia registró una elevada producción de manzana, con incremento de exportaciones, pero con presión sobre los precios y niveles de stock superiores a campañas anteriores.
En España, hubo también una producción de 500.000 toneladas de manzana y 246.000 toneladas de pera. Aunque los stocks no preocupan, sí lo hace la evolución del consumo, especialmente en pera, donde se ha registrado una caída del 46% en los últimos 17 años, considerada preocupante por el sector. Asimismo, se subrayaron los problemas sanitarios, como el aumento del fuego bacteriano, que está afectando gravemente a la productividad.
El Grupo de Contacto también abordó el aumento de los requisitos impuestos por la gran distribución a través de certificaciones privadas.
Las organizaciones denunciaron la proliferación de esquemas sin valor añadido claro, la duplicidad de requisitos y de auditorías y también el incremento de costes sin compensación para el productor.
Se planteó la necesidad de simplificar los esquemas, coordinar auditorías y garantizar que las exigencias estén justificadas.
La reunión concluyó con un mensaje claro del sector europeo: la política agraria europea debe avanzar hacia una mayor armonización y coherencia legislativa.
En este sentido, los representantes de Francia, Italia y España demandaron normativas fitosanitarias que permitan producir en igualdad de condiciones y un mayor apoyo institucional. Plantearon también la necesidad de dar un i impulso a la investigación e innovación
La reunión ha sido organizada por la asociación italiana ASOMELA con el apoyo del Ministerio de Agricultura italiano (MASAF) y finalizó con visitas a los almacenes de confección de fruta en la región, Joinfruit y Rivoira, y una visita a la Fundación AGRION, centro de investigación, innovación y desarrollo tecnológico de la agricultura piamontesa.
La delegación española estuvo compuesta por FEPEX, el presidente del Comité de manzana y pera, Joan Serentill, y el director técnico de la Federación, Luis B. Martín, y representantes de Cooperativas Agroalimentarias de España.























































