Las fresas españolas se encuentran entre las menos contaminadas por pesticidas de la Unión Europea, según un estudio publicado el 8 de julio de 2026 por PAN Europe y Ecologistas en Acción, que analiza muestras de fresas procedentes de 11 países europeos.
En el caso de España, el informe recoge el análisis de dos muestras de producción convencional, en las que los investigadores solo detectaron residuos de dos pesticidas en una de ellas. Ambos productos estaban autorizados y se encontraban por debajo de los límites legales establecidos.
El dato contrasta con la situación observada en el conjunto de Europa, donde el estudio señala que el 88% de las fresas analizadas contenía residuos de pesticidas.
El informe alerta de la presencia de PFAS
Más allá de los residuos convencionales, el estudio advierte de la presencia de PFAS en el 58% de las muestras analizadas. Estas sustancias son conocidas como “contaminantes eternos” por su persistencia en el organismo y en el medio ambiente.
Según los autores del informe, más de la mitad de los pesticidas detectados pertenecen al grupo de sustancias consideradas más peligrosas dentro de las autorizadas en la Unión Europea, clasificadas como candidatas a sustitución. Estas sustancias, recuerdan las organizaciones, deberían haberse ido eliminando progresivamente desde 2011.
Las fresas ecológicas, sin residuos
El estudio también destaca que las fresas ecológicas, tanto en España como en el resto de Europa, no presentaron residuos en ninguna de las muestras analizadas.
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Kistiñe García, coordinadora del grupo de sustancias tóxicas de Ecologistas en Acción, sostiene que “no solo las fresas ecológicas están libres de pesticidas, sino también una proporción elevada de las cultivadas de forma convencional, lo que demuestra que España puede y debe producir sin pesticidas”.
Llamamiento a una aplicación más estricta de la normativa
Los autores del informe consideran que estos resultados contradicen los argumentos a favor de flexibilizar la normativa europea sobre pesticidas y reclaman una aplicación más estricta de la regulación vigente.
Desde Ecologistas en Acción también se ha puesto el foco en otros impactos asociados al cultivo intensivo de fresa. Koldo Hernández, coordinador del programa de agua de la organización, señala el elevado consumo de agua y denuncia las condiciones laborales de las mujeres empleadas en el sector.
El estudio abre así un nuevo debate sobre el modelo productivo, el uso de fitosanitarios y la necesidad de avanzar hacia sistemas agrícolas con menor dependencia de sustancias químicas, al tiempo que subraya la posición favorable de las muestras españolas analizadas en comparación con otros países europeos.






















































