La Organización de Consumidores y Usuarios ha analizado 171 máquinas vending situadas en las salas de urgencias de 52 hospitales y advierte de que la oferta disponible continúa estando mayoritariamente formada por productos poco recomendables desde el punto de vista nutricional.
La organización considera especialmente relevante esta situación porque pacientes y acompañantes pueden pasar largas horas en estos espacios y, en muchos casos, las máquinas expendedoras constituyen una de las pocas alternativas disponibles para comer o beber.
Fruta y ensaladas, con una presencia mínima
Los productos considerados más recomendables representan únicamente entre el 10% y el 15% de la oferta.
Dentro de este grupo se encuentran frutas, ensaladas, yogures y frutos secos, aunque OCU señala que algunas de estas categorías no alcanzan siquiera el 2% de los productos disponibles.
En el extremo contrario, aproximadamente el 70% de la oferta está compuesta por golosinas, chocolatinas, bollería industrial, aperitivos salados y refrescos.
El porcentaje restante, entre un 20% y un 25%, corresponde a alternativas intermedias como sándwiches, zumos y bebidas lácteas azucaradas.
El precio tampoco favorece las opciones saludables
El estudio detecta además diferencias económicas que pueden condicionar la elección del consumidor.
En el 44% de las máquinas mixtas analizadas, el producto más barato pertenecía a las categorías menos recomendables, como bollería o snacks salados, con precios de entre 0,35 y 1,50 euros.
NOTICIA RELACIONADA: Más del 50% de las meriendas infantiles son de baja calidad nutricional
Por el contrario, opciones como fruta o ensaladas envasadas se situaban habitualmente entre 1,50 y 2,50 euros.
Para OCU, esta estructura de precios dificulta que la alternativa nutricionalmente más adecuada resulte también la más accesible.
Solo nueve hospitales tenían fuentes de agua accesibles
Otro de los aspectos señalados por la organización es la limitada disponibilidad de agua potable gratuita.
De los 52 hospitales visitados, únicamente nueve disponían de fuentes de agua accesibles en las zonas analizadas.
Esta carencia lleva a muchos usuarios a recurrir al agua embotellada o a bebidas azucaradas y edulcoradas, aumentando tanto el gasto para el consumidor como el impacto ambiental asociado a los envases.
Una futura norma plantea un 80% de oferta saludable
La situación analizada por OCU contrasta con las medidas que prepara el Ministerio de Consumo para mejorar la alimentación en hospitales, residencias, instalaciones deportivas, bibliotecas y otros centros públicos o sujetos a concesión.
El borrador de la futura normativa plantea que al menos el 80% de los productos disponibles en las máquinas expendedoras sean saludables, además de impulsar la instalación de fuentes para facilitar el acceso al agua potable.
OCU considera que estas medidas permitirían avanzar hacia entornos alimentarios más coherentes con los objetivos de salud pública y recuerda que los hospitales, además de prestar asistencia sanitaria, pueden desempeñar un papel relevante en la promoción de hábitos alimentarios saludables.

















































