AVA-ASAJA pone el foco especialmente en Egipto y Turquía. En apenas unas semanas, el sistema europeo RASFF ha notificado mangos egipcios con múltiples residuos de plaguicidas, entre ellos clorpirifos, clotianidina y ciflutrina; fresas congeladas con oxamilo; mangos con dimetoato y uvas verdes sin semillas con acetamiprid. También se ha detectado norovirus en fresas procedentes de Egipto.
En el caso de Turquía, durante agosto se han comunicado diferentes detecciones de ocratoxina A y aflatoxinas en higos secos, así como también aflatoxina en albaricoques ecológicos secos y troceados. También se han registrado acetamiprid, clorpirifos-metilo y una combinación de emamectina, formetanato y tebufenpirad en pimientos frescos, etoxazol en melocotones y un contenido elevado de níquel en nectarinas.
La organización agraria señala que el problema no se limita a estos dos países, los cuales se vienen vigilando especialmente en los últimos años. Y es que durante agosto también se han notificado residuos irregulares de otras nacionalidades como clorfenapir en tomates secados al sol de Túnez, cadmio en aguacates de Perú, diferentes residuos de plaguicidas en pasas procedentes de Irán o clotianidina en arroz Basmati de Pakistán.
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AVA-ASAJA reclama a la Unión Europea que aumente el grado de inspección de los controles en frontera para evitar que entren importaciones alimentarias que entrañen un riesgo de salud para los consumidores europeos. Asimismo, en el caso de aquellos países terceros que acumulen una cifra especialmente elevada de incumplimientos, la asociación pide que Bruseles les aplique unas medidas excepcionales hasta que demuestren que son capaces de garantizar la salud de sus envíos al mercado comunitario.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya que el arranque del nuevo curso agrario debe servir como llamada de atención: “No podemos permitir que entren productos de terceros países en los que se detectan una y otra vez residuos de plaguicidas y otras sustancias peligrosas para la salud. Si el propio sistema europeo detecta estas incidencias, la UE tiene que actuar y garantizar que los alimentos que llegan al consumidor cumplen unos estándares de salud que sí garantizan los alimentos producidos en territorio europeo”, concluye.


















































