El Melonero impulsa la sandía

Aunque su nombre y su trayectoria están íntimamente ligados al melón, la firma madrileña El Melonero atraviesa una nueva etapa marcada por el fuerte crecimiento de la sandía y por la puesta en marcha de una nueva nave en Aranjuez
EL-MELONERO

La empresa, con sede histórica en Villaconejos, ha iniciado ya la actividad en estas nuevas instalaciones, ubicadas a apenas cinco kilómetros de la nave original. La parcela cuenta con 15.000 metros cuadrados y la nave alcanzará entre 5.000 y 5.500 metros cuadrados, aunque la compañía seguirá trabajando en ambos centros. “Vamos despacio, pero ya estamos trabajando allí. Las sandías ya las confeccionamos en la nave nueva y estamos empezando también con los melones”, explica Antonio Agudo, propietario de la firma.

El proyecto todavía se encuentra en fase de ajuste, principalmente por algunos retrasos en la llegada y montaje de maquinaria, pero la previsión es que las instalaciones puedan funcionar a pleno rendimiento en breve. Para Agudo, esta ampliación llega en un momento clave, ya que el volumen de trabajo crece y la sandía está ganando un peso cada vez mayor dentro de la actividad de la empresa.

La sandía gana protagonismo

El Melonero introdujo la sandía en su portfolio hace apenas seis o siete años, pero la evolución de la categoría ha sorprendido incluso a la propia compañía. En un principio, la firma comenzó trabajando principalmente sandía negra, aunque el desarrollo de la sandía rayada ha sido mucho más rápido de lo previsto.

“Nos ha sorprendido mucho la evolución de la sandía rayada. Nuestra idea inicial era trabajar la negra, pero la rayada ha crecido hasta situarse prácticamente al 50%”, señala Agudo. Actualmente, la empresa trabaja ambas tipologías de forma bastante equilibrada, con una demanda que se ha visto reforzada por las altas temperaturas registradas tanto en España como en Europa.

El calor, reconoce el propietario de El Melonero, está siendo un factor determinante para el consumo. “Para nosotros el calor es fundamental. Cuanto más calor, más consumo”, afirma. En este contexto, la sandía está mostrando un comportamiento especialmente dinámico, con un crecimiento en kilos superior al del melón.

La compañía cerró la pasada campaña con un volumen aproximado de 21 millones de kilos entre melón y sandía, con un peso todavía mayoritario del melón. Sin embargo, la tendencia apunta a un avance claro de la sandía. “Este año las ventas han subido bastante. En melón también, pero la subida de sandía es más fuerte”, explica Agudo, aunque matiza que todavía no dispone de cifras cerradas.

Una campaña de calidad y el consumo

La campaña actual se está desarrollando con buenas sensaciones para El Melonero. Tras una importación de invierno en la que Brasil funcionó bien por la calidad del producto y Senegal registró cierta falta de género, la transición hacia los orígenes nacionales se produjo sin grandes incidencias.

La entrada de Almería y Murcia permitió enlazar con normalidad las campañas, y Agudo destaca especialmente la calidad del producto murciano. “El género está viniendo muy bueno, muy bonito, y eso anima mucho al consumo”, apunta.

La compañía ya ha comenzado también a trabajar con sandías de Castilla-La Mancha, mientras que el melón manchego estaba a punto de iniciar su entrada. Las plantaciones, según Agudo, presentan buen aspecto y no han sufrido cambios bruscos de temperatura ni lluvias, dos factores especialmente delicados para melón y sandía.

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Pese a las olas de calor, el empresario considera que el riego por goteo está ayudando a mantener la planta en buenas condiciones. “Con el goteo se está superando bastante bien. Antes había que regar tres días a la semana y ahora, si hay que regar cinco, se riegan cinco”, explica, aunque recuerda que el campo siempre mantiene un componente de incertidumbre.

La importancia de la confección

La nueva nave de Aranjuez no solo responde a una necesidad de espacio. También forma parte de la apuesta de El Melonero por cuidar el producto después de la recolección. Para Agudo, la calidad en campo es fundamental, pero el manejo en almacén resulta igualmente decisivo.

“Es muy importante saber lo que coges en el campo, pero aún más importante es luego el manejo y hacer bien las selecciones”, subraya. La compañía trabaja con un sistema en el que especialistas realizan una primera selección antes de que el producto llegue a los envasadores. De este modo, las calidades ya están separadas previamente y el proceso gana precisión.

Este modelo permite a la firma mantener una línea muy clara, especialmente en sandía, donde El Melonero ha optado por posicionarse exclusivamente en el segmento premium. “Solo hacemos sandías premium. No entramos en guerras de precios ni de ofertas”, afirma Agudo. La compañía trabaja formatos de caja de una, dos, tres y cuatro piezas, siempre dentro de esa línea de calidad.

En melón, en cambio, la empresa cuenta con una gama más amplia, desde producto de mayor valor hasta referencias más ajustadas en precio. La sandía, por el contrario, se ha convertido en una categoría estratégica y muy definida desde el punto de vista comercial.

Actualmente, la compañía mantiene una estructura comercial en la que el 80% de las ventas se dirige al mercado nacional y alrededor del 20% a la exportación.

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