“Cooperar para subsistir”

Una campaña que acaba con un buen sabor de boca para los productores de la IGP de Poma de Girona no debe dejar de lado problemas convertidos casi en endémicos.

“La rentabilidad de las explotaciones debería garantizarse porque un agricultor hace grandes inversiones en variedades, maquinaria, sistemas productivos, etc. Si la campaña no le va bien, acaba fuertemente endeudado. Esta crisis nos ha enseñado el papel esencial de la agricultura en la sociedad”. Quien de esta manera se expresa es el presidente de la IGP Poma de Girona, Llorenç Frigola, también empresario-agricultor.

“El gran reto de las fincas pequeñas es ser sostenibles económicamente para no acabar en manos de grandes grupos de capital.”

Frigola sustenta que “la viabilidad futura de las explotaciones familiares pasa hoy, más que nunca, por planes de colaboración o alianzas entre la propia producción y entre la producción y la distribución porque todos nos necesitamos. Un ejemplo sería que la distribución optara más por el producto local, un asunto que ahora resulta primordial. La pandemia ha logrado poner el foco en este asunto.”

La nueva campaña se inicia con existencias muy limitadas o prácticamente cero en las cámaras. Se recuerdan pocos años en los que se haya acabado tan bien y tan pronto. “Esta es la parte positiva de la Covid-19; la gente se ha concienciado para comer más fruta y verdura,” añade el directivo.

Todo indica que el comienzo de campaña puede ser bastante ágil en el sentido de que las perspectivas de producción son menores en toda Cataluña (- 16%) y la demanda de producto ya se está haciendo notar.

Las previsiones de calidad también parecen favorables porque el mes de julio no ha sufrido olas de calor intensas, como otros años. Las noches han sido frescas y el ciclo vegetativo de la planta ha funcionado muy bien. “Creo que tendremos una calidad sobresaliente, con un buen color que ya se manifiesta en las variedades estriadas, así como un buen tamaño de los frutos.”

Pero todo no han sido alegrías ya que la disminución de volúmenes provocados por tres inundaciones (noviembre, enero y abril, en plena floración de los árboles) ha producido problemas de moteado y enfermedades fúngicas en algunos campos que quedaron inundados. “Esto significa que el productor que ha tenido verdaderos problemas, aunque le suban el precio, si tiene baja producción, de poco le sirve.”

El producto local, en primera línea

La crisis sanitaria ha replanteado muchos conceptos y uno de ellos es la importancia de mantener un sector agroalimentario propio y cercano al consumidor. La nueva situación económica deja muy claro que la sostenibilidad social pasa por comprar producto nacional para generar puestos de trabajo aquí y pagar impuestos que se reviertan en la sociedad. “Es responsabilidad del consumidor y de las propias cadenas, adquirir producto lo más cercano posible, porque siempre existirá fruta lejana elaborada con mano de obra más barata”.

“Por primera vez, nos encontramos en ese momento de inflexión, tantas veces anhelado, en el que el producto de importación va perdiendo puntos frente al local, a lo que se suma que la manzana de importación en este momento es cara y el transporte marítimo tampoco lo tiene fácil.”

Un paso adelante: el Green Deal

Los productores catalanes son empresarios muy proactivos y conocen que el nuevo reto de su agricultura pasa por cumplir con los requisitos del Green Deal europeo. Para ello ya tienen en cuenta aspectos como la reducción de fitosanitarios, herbicidas, insumos y nuevos sistemas de plantación más sostenibles. “Están desapareciendo los manzanos que no sean intensivos, porque el sistema Bieje y pared plana, permite mayor entrada de luz y ventilación y, por supuesto, una mayor empleabilidad de la tecnología. “Lo que está claro es que no puede haber sostenibilidad medioambiental si primero no la hay económica y social.”

TE PODRÍA INTERESAR
  • ANECOOP: ‘El agua es vida’

  • Últimas noticias

    Newsletter fruittoday

    Cada miércoles en tu email las noticias más destacadas de la semana hortofrutícola