Las tendencias que vienen

Desde Viveros Blanco señalan el crecimiento que está teniendo el Maluma Hass, un poco más temprano que la principal variedad de aguacate, Hass

Hace una década hubo un boom en la plantación de mango que este año empieza a disminuir, y de nuevo le toca el turno al aguacate. Para conocer las tendencias que se imponen en las tropicales, nada mejor que acudir a la empresa de referencia, Viveros Blanco, que empezó a trabajar el aguacate en 1972 de la mano de su fundador, Saturnino Blanco, tristemente fallecido el pasado 14 de agosto. Su hijo, Rubén Blanco, nos atendió en la visita a las instalaciones que ahora lidera junto a sus hermanos. Nos cuenta que la demanda de este tipo de productos es tal que tienen pedidos reservados de aquí a marzo de 2021. Y es que a las zonas tradicionales de producción (Málaga, Granada), se han sumado Valencia, Huelva, Portugal y Marruecos. “Es rara la semana que no llega un cliente portugués a por planta”, asegura Blanco. Junto a la variedad estrella, el Hass, empieza a crecer la demanda de otras como el Maluma Hass, más temprana (se empieza a recolectar en noviembre), muy productiva y con un porte enano y un marco más intensivo, a lo que se une un fruto con más pulpa y hueso más pequeño. En el caso del mango, sigue reinando Osteen, aunque Blanco recomienda apostar por alternativas tardías como Keitt y Palmer para salirse de los picos de producción y obtener mejores precios. Para aquellos que optan por una clientela gourmet está Irwin, temprano y de gran sabor.

Sobre lo que está por llegar, Blanco cree que “los próximos boom que veremos serán en litchi y longa. Los pecanos también están creciendo en detrimento del olivo, y aumenta la macadamia en la zona de Málaga”.

El agua es un factor limitante para la producción de tropicales. Sin embargo, hay otros frentes abiertos: “es necesario modernizar las explotaciones, implementar sistemas de riego como el gotero integrado y poner patrones distintos, más productivos y menos alternantes que los de antaño”, aconseja Blanco.

Su empresa, ofrece un asesoramiento personalizado a los productores. En cuanto a sus métodos de trabajo, apuestan por la clonación de plantas, una técnica con la que mejoran los patrones existentes. “El futuro pasa por conseguir patrones clónicos que soporten más tipos de suelo y tengan más características que los actuales”.

La producción de Viveros Blanco se ha incrementado un 45% en los últimos 5 años. Por ello, han ampliado sus instalaciones con un nuevo invernadero que les permite atender el aumento de la demanda. Cada año producen unas 120.000 plantas de aguacate y 40.000 de mango.

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