IFCO, proveedor global de envases reutilizables de transporte (ERTs) y soluciones de envase reutilizable, refuerza su posicionamiento como aliado de minoristas, productores y agricultores ante la entrada en aplicación del nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la UE (PPWR).
A partir del 12 de agosto de 2026, los fabricantes deberán disponer de una Declaración de Conformidad formal y por escrito para cada tipo de envase que comercialicen en el mercado europeo. En este contexto, IFCO destaca que su propia Declaración de Conformidad proporciona los datos técnicos y las declaraciones necesarias para ayudar a clientes y socios del sistema de pooling a cumplir los requisitos normativos.
Un modelo circular probado a gran escala
IFCO lleva aplicando desde 1992 un modelo basado en compartir, reutilizar y reciclar. Solo en Europa, la compañía superó en 2025 los 1.900 millones de ciclos, medidos a través de los escaneos de ERT en sus centros de servicio.
Para la empresa, esta cifra demuestra que la reutilización circular a gran escala y alto volumen es ya una realidad operativa consolidada.
“El PPWR introduce objetivos obligatorios para reducir los desechos de envases en toda Europa y marca un paso importante hacia un sistema de envases más circular. Para muchas empresas, esta normativa supone un nuevo reto en materia de cumplimiento. Para los clientes de IFCO, en cambio, confirma la dirección en la que llevamos trabajando durante décadas: sustituir el envase de un solo uso por soluciones reutilizables”, afirma Mike Pooley, Chief Executive Officer de IFCO.
Contenido reciclado, seguridad química y lavado higiénico
Entre las principales garantías asociadas a sus envases reutilizables, IFCO destaca el contenido reciclado. El PPWR exige que los envases de plástico incorporen al menos un 25% de contenido reciclado posconsumo (PCR) para 2040. En 2025, las cajas reutilizables de IFCO contenían, de media, un 39% de material reciclado.
La compañía señala que todo el material reprocesado procede de un flujo verificado y de circuito cerrado, procesado en instalaciones autorizadas mediante un enfoque de balance de masas. Dentro de IFCO SmartCycle, los ERTs están diseñados para alcanzar hasta 120 usos. Cuando se retiran de la circulación, se remanufacturan para convertirse en nuevas cajas IFCO, evitando que los residuos de envases acaben en vertedero.
En materia de seguridad química, los ERTs de IFCO cumplen con el Reglamento REACH de la UE y no se fabrican ni formulan con PFAS. Además, los ERTs europeos Lift Lock cuentan con la recertificación 2026 Cradle to Cradle Certified® Full Scope Silver, que evalúa aspectos como salud de los materiales, circularidad, protección climática, gestión del agua y del suelo, y equidad social.
NOTICIA RELACIONADA: El sector alerta del impacto del PPWR y reclama reglas claras y armonizadas
IFCO también pone el foco en la seguridad alimentaria. Tras cada uso, sus ERTs se someten a un proceso industrial de lavado y desinfección, respaldado por controles de calidad y verificado por auditores independientes. Este sistema permite eliminar contaminación microbiológica y evitar la transferencia de residuos de pesticidas o sustancias tóxicas a los productos frescos.
Menor impacto ambiental frente al envase de un solo uso
La compañía subraya que los análisis de ciclo de vida realizados por terceros y revisados por expertos confirman el rendimiento medioambiental de IFCO SmartCycle.
En comparación con los envases de cartón de un solo uso, los ERTs de IFCO generan hasta un 62% menos de CO₂e, utilizan hasta un 80% menos de agua, consumen hasta un 64% menos de energía y reducen la generación de residuos hasta en un 96%.
Además, un estudio de Fraunhofer IML de 2025 concluyó que sustituir envases de un solo uso por envases reutilizables de transporte puede reducir los daños en productos frescos hasta en un 98%, con un importante potencial de ahorro de costes y reducción del desperdicio alimentario en la cadena de frutas y hortalizas.
Trazabilidad digital para la cadena de suministro
El PPWR exige que los envases reutilizables funcionen dentro de un sistema formal y trazable de reutilización, capaz de verificar los ciclos de uso y rotación. Según IFCO, su modelo de pooling ya cumple este requisito al documentar los ciclos de reutilización y los flujos de activos a lo largo de la cadena de suministro de productos frescos.
La compañía añade que sus capacidades digitales aportan visibilidad y valor operativo adicional. A través de su modelo Tracking-as-a-Service (TaaS), IFCO integra identificadores digitales únicos y permanentes, como etiquetas BLE, RFID y GRAI, directamente en sus activos.
Esta capa digital permite a los socios controlar temperaturas, realizar seguimiento de tiempos de tránsito, identificar cuellos de botella y agilizar flujos de pedidos, sin necesidad de invertir en infraestructuras complejas de lectura o escaneo.
El PPWR como catalizador de transformación
Para IFCO, el nuevo marco normativo europeo no debe interpretarse solo como una obligación, sino como una oportunidad para transformar la logística de alimentos frescos hacia modelos más circulares, trazables y eficientes.
“Los objetivos del PPWR de la UE no deben considerarse un obstáculo, sino un catalizador para una transformación positiva de la cadena de suministro. Lo que hace especialmente sólido al modelo SmartCycle de IFCO es su sencillez: combina envases reutilizables, infraestructura circular, trazabilidad y escala operativa en un único sistema probado”, afirma Iñigo Canalejo, Chief Sustainability Officer de IFCO.
Según Canalejo, asociarse con IFCO permite a las empresas prepararse para cumplir los requisitos normativos, avanzar en sus objetivos de sostenibilidad y reducir costes en la cadena de suministro, sin afrontar interrupciones operativas ni complejos cambios de infraestructura.















































