La nueva cifra corresponde a la cuarta estimación oficial elaborada por el gremio a partir de la información aportada por productores y exportadores.
El ajuste confirma que el impacto del comportamiento climático sobre los campos está siendo más persistente de lo previsto inicialmente y tendrá una incidencia especialmente relevante en la parte central de la campaña.
El mayor descenso se espera a partir de la semana 36
Aunque las primeras semanas registraron buenos ritmos de salida y volúmenes elevados, Proarándanos advierte de que este comportamiento no refleja necesariamente la evolución general de la cosecha.
El dinamismo inicial estuvo favorecido por la entrada en producción de variedades tempranas y por una mayor superficie cultivada.
La principal reducción de volumen se espera a partir de la semana 36, cuando debería hacerse más visible la merma productiva asociada a las condiciones meteorológicas.
El sector afronta así las próximas semanas con especial atención a la evolución de las plantaciones y al comportamiento de la oferta disponible para los mercados internacionales.
El arándano orgánico también reduce sus expectativas
La revisión afecta también al segmento orgánico, cuya previsión de exportación se sitúa ahora en 25.000 toneladas.
Además de un menor volumen, Proarándanos prevé un desplazamiento del pico de exportaciones. La semana de mayor actividad se produciría en torno a la semana 48, con aproximadamente 1.200 toneladas.
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La cifra contrasta con la campaña anterior, cuando el máximo se alcanzó en la semana 40 con alrededor de 1.900 toneladas.
Nueva revisión prevista para octubre
Las previsiones continúan abiertas debido a que las anomalías climáticas persisten y pueden seguir condicionando el desarrollo productivo.
Proarándanos no descarta por ello una nueva corrección de los volúmenes estimados y ha previsto realizar una quinta revisión integral en octubre, cuando volverá a analizar la situación de los campos y el ritmo de los envíos.
La evolución de las próximas semanas será determinante para conocer hasta qué punto el clima termina afectando al balance final de una campaña en la que Perú vuelve a enfrentarse al reto de ajustar su oferta a unas condiciones productivas más variables.




















































