Italia atraviesa la “tormenta perfecta”

El momento que atraviesa la hortofruticultura italiana es “extremadamente difícil”. El consumo de fresas está prácticamente bloqueado debido a limitaciones en viajes y compras e incluso los viveros ya sufren cancelaciones.

El Covid-19 ha golpeado duramente al Belpaese con más de 8.000 fallecidos, la cifra más alta a nivel mundial (hasta ahora). Con los ciudadanos viviendo en confinamiento desde hace cuatro semanas, el sector agroalimentario ha sufrido los lógicos vaivenes de lo que Michelangelo Leis, director general de Viveros Mazzoni, define como una “tormenta perfecta”.

El momento que atraviesa la hortofruticultura italiana es “extremadamente difícil”. El consumo de fresas está prácticamente bloqueado debido a limitaciones en viajes y compras.

La fresa es un producto perecedero, por lo tanto, los consumidores que realizan compras semanales prefieren productos duraderos como manzanas, naranjas, patatas y kiwis, que han subido de precio. Además, el segmento HORECA está prácticamente a cero, como sucede en España y los mercados locales cerrados”.

Si lo anterior no fuera suficiente, productores de toda Europa occidental (Italia, España, Francia, Alemania, Inglaterra, etc.) no pueden encontrar mano de obra debido al bloqueo de los flujos de trabajadores de los países orientales.

“Afortunadamente, todos los gobiernos están tomando medidas que deberían facilitar el uso de mano de obra nacional, esto también ayudaría a ayudar a muchas familias, que ahora están desempleadas, debido al cierre de muchas empresas”, explica Leis.

La logística, un punto crítico, todavía mantiene un funcionamiento “aceptable”.

Los viveros, un caso aparte

Por otro lado, la situación comercial de los viveros es muy diferente. El segmento de las plantas frutales (fruta de pepita, fruta de hueso) no presenta dificultades, dado que suponen inversiones a largo plazo. Por el contrario, el sector de la fresa está experimentando un verdadero drama, por las razones que se indicaban anteriormente. “Tenemos mucha incertidumbre sobre el producto que tenemos en stock y ya tenemos algunas cancelaciones”.

Leis critica situaciones “absurdas”, como la negativa clientes de países de Eslovaquia y Hungría a importar plantas de fresa de Italia por un temor infundado a que estuvieran plagadas. “Una verdadera aberración, desprovista de fundamentos técnicos y científicos”. Todo esto hace que la planificación de la futura producción de viveros sea aún más complicada e incierta.

Medidas de seguridad

Desde el principio de la crisis en el Grupo Mazzoni reaccionaron con “extrema prontitud” para garantizar la seguridad del personal a todos los niveles (trabajadores, empleados, gerentes). Inmediatamente publicaron las medidas preventivas y los documentos informativos proporcionados por las autoridades competentes, traduciendo todo a los diferentes idiomas hablados por sus trabajadores (rumano, polaco). También se duplicaron las distancias de seguridad entre un trabajador y otro, mucho más allá de la distancia mínima recomendada, se cerraron los comedores y máquinas expendedoras para evitar concentraciones de personas, se establecieron varios turnos de trabajo y equipos responsables de la desinfección de baños, pomos de puertas, suelos y dispositivos para desinfectar las suelas de los zapatos, además de un largo etcétera de otras medidas.

“Creemos que estas medidas van mucho más allá de lo previsto por las disposiciones de las autoridades competentes, pero tenemos el deber moral de salvaguardar la salud de nuestros trabajadores, muchos de los cuales están lejos de sus familias”.

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