La Comisión de Agricultura ha presentado y debatido en el Parlamento Europeo el estudio “Generational change in agriculture: comparative analysis of businesses run by young farmers in selected EU countries”. En el mismo se habla de relevo generacional, sin mencionar el impacto al alza, que está teniendo la agricultura ecológica como un claro reclamo, especialmente en las generaciones más jóvenes. Este aspecto denota la importancia del papel de Ecovalia para dar voz a los agricultores del sector ecológico.
Según la coordinadora de Ecovalia y directora de la Oficina de Bruselas de Ecovalia, Evelyne Alcázar, “este informe alerta del grave envejecimiento del sector agrario y de la falta de relevo generacional. “Sin embargo, no aporta datos sobre qué modelos de agricultura resultan más atractivos para los jóvenes” Reseña Evelyne Alcázar, y añade que, “en un país como España, donde la edad media del sector agrario es especialmente elevada, los datos del informe anual de 2026 elaborado por Ecovalia, muestran que existe un mayor porcentaje de jóvenes que optan por la producción ecológica. Casi un 40% de los jóvenes agricultores trabaja bajo estándares de calidad, de los cuales uno de cada dos lo hacen bajo el sello ecológico (eurohoja). Este porcentaje es aún mayor en el caso de las mujeres jóvenes, superando el 53% frente al 47,6% de los hombres jóvenes”.
Por ello, considera fundamental “garantizar el apoyo y realizar un análisis adecuado de la producción ecológica, ya que contribuye de manera directa al relevo generacional tanto en España como en el conjunto de la Unión Europea”, concluye.
Una apuesta firme de los jóvenes por la producción ecológica
El relevo generacional es clave para la agricultura a nivel mundial, que cuenta con una población muy envejecida – especialmente en nuestro país-, donde alcanza una media de edad de 61,4 años. España ha vivido una verdadera expansión del tejido empresarial en los últimos cinco años, en lo que a actividades empresariales ecológicas se refiere con un crecimiento del 25%. Esto refleja una maduración del sector, y ha propiciado la creación de 122.100 puestos de empleo directo, un 4,9% más que en 2023.
El modelo de producción ecológica, según el Informe Anual 2026 realizado por Ecovalia, nos dice que, tanto las mujeres como los jóvenes agricultores, destacan con una mayor presencia en el sector ecológico con respecto al convencional. De hecho, los jóvenes incorporados, muestran una mayor afinidad por el ecológico, atraídos por su sostenibilidad y la necesidad de menores inversiones iniciales.
Según datos del Diagnóstico de la Juventud Agraria (2024), publicado por el MAPA en septiembre de 2025, en España, el 39,3% de los titulares jóvenes de fincas elige producir bajo una figura o un sello de calidad, siendo éstas: Denominación de Origen Protegida/Denominación de Origen; Indicación Geográfica Protegida, Producción Integrada y Producción Ecológica. De ellos, la mitad (1 de cada 2 jóvenes) lo hacen en producción ecológica. Además, el 53,8% son mujeres y el 47,6% hombres. Unos datos, que pueden reflejar esperanza y continuidad si hablamos de relevo generacional por parte de la juventud agraria. La producción ecológica y su logotipo de la Eurohoja, es un gran reclamo, pues es percibido como sello de calidad por los consumidores, pues ofrece todas las garantías del cumplimiento de unas normas y requisitos basados en la sostenibilidad.
Es una realidad que muchos jóvenes y mujeres se estén convirtiendo en el impulso clave para el sector ecológico, pues están destacando por una mayor presencia relativa que en el convencional. Las mujeres son titulares de alrededor del 32% de las explotaciones ecológicas, siendo clave en la transición ecológica, impulsando prácticas de bajo impacto y preservación de la biodiversidad. Los jóvenes por su parte, inyectan innovación tecnológica, digitalización y resiliencia climática.
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La producción ecológica se ha reafirmado como un sistema de producción que permite una alta estabilidad. Especialmente cuando las condiciones geopolíticas son adversas, ya que no dependen de fuentes externas de suministros ni de insumos de síntesis química. Esta menor dependencia de insumos externos, junto con el aprovechamiento de recursos propios y locales, refuerza su resiliencia y capacidad de adaptación ante crisis de abastecimiento. Se consolida como un modelo estratégico que permite una planificación que no es posible en los sistemas de producción convencionales.
España lidera la producción ecológica en Europa, con más de 3 millones de hectáreas certificadas (12,3% de la SAU), manteniéndose como el principal productor ecológico. El mercado interno sigue creciendo, ya que el consumo ecológico supera los 3,2 millones de euros con un gasto per cápita medio nacional de 66 euros. La recuperación del consumo en los hogares se ve en el aumento de un 7,5% interanual, reflejo de la resiliencia de la demanda, pese al contexto económico. El consumidor elige alimentos ecológicos por: salud, medio ambiente, bienestar animal y confianza y/o calidad percibida.
La producción ecológica está cada vez más presente en la cesta de la compra, ya que 2 de cada 3 hogares eligen productos ecológicos, primando la calidad frente al coste. El consumidor otorga con ello, un papel central a la garantía, trazabilidad y los valores asociados a la certificación ecológica.























































