Las guerras y la crisis energética reconfiguran la industria del packaging

El sector del envase y embalaje analiza cómo la situación geopolítica y los retos energéticos impactan en el abastecimiento de materias primas y la volatilidad de precios
CLUSTER_Geopolítica, energía y materias primas en la industria del Packaging

La actual situación geopolítica y los cambios en los mercados de energía y materias primas están reconfigurando rápidamente la industria del packaging. En un contexto marcado por la volatilidad de los precios de la energía, los problemas de abastecimiento y las nuevas políticas energéticas europeas, las empresas del sector deben anticiparse a los desafíos y adaptarse a un entorno de alta incertidumbre. En este escenario, los expertos coinciden en la necesidad de adoptar estrategias proactivas y mantener una estrecha colaboración entre proveedores y clientes para asegurar la continuidad en la producción y minimizar los impactos negativos.

Estas han sido algunas de las conclusiones del Diálogo Intracluster “Geopolítica, energía y materias primas”, organizado por el Cluster de Innovación en Envase y Embalaje, con el apoyo de IVACE de la Generalitat Valenciana. El evento ha reunido a expertos del sector como Enrique Bayonne, director del Cluster de la Energía de la Comunitat Valenciana; Jaime García, CEO de GUZTEC POLYMERS; David Garcés, director de Compras en Lecta; y Carlos Sánchez Cisneros, director en Banco Cooperativo Español, quienes aportaron diversas perspectivas sobre los efectos de la crisis energética y los conflictos geopolíticos en la cadena de suministro de materias primas clave para la industria.

El impacto de la crisis energética y geopolítica en las empresas

En el debate, se han abordado los impactos de la crisis energética en la industria del packaging, especialmente en lo relacionado con el aumento de precios de la energía y la escasez de suministros. En primer lugar, se ha explicado cómo los recientes conflictos geopolíticos han agudizado la incertidumbre en los mercados energéticos, afectando de forma transversal a todas las industrias.

En este contexto, se ha puesto de relieve que la energía ha dejado de ser un simple coste operativo para convertirse en un factor estratégico de competitividad, resiliencia y seguridad empresarial. Más allá del encarecimiento puntual, el principal desafío para las empresas radica en la creciente dificultad para prever costes, proteger márgenes y planificar inversiones en un entorno marcado por la volatilidad y la dependencia todavía elevada del gas y el petróleo en sectores clave como la industria, el transporte y la logística.

A pesar de los avances en energías renovables, se ha subrayado que la capacidad de adaptación será determinante para las empresas del sector, que deben integrar la energía como un elemento estratégico dentro de sus operaciones.

En cuanto a la situación de las materias primas, los expertos han detallado cómo los precios de los polímeros derivados del petróleo se han incrementado debido a la inestabilidad geopolítica en las zonas productoras clave. En este sentido, durante el encuentro se compartieron datos que reflejan la magnitud del impacto actual en el sector. El precio del polipropileno, una materia prima clave, ha pasado de 1,10 €/kg antes del conflicto a situarse en torno a los 2 €/kg en la actualidad, prácticamente duplicando su coste.

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La escasez de estos materiales ha sido exacerbada por los problemas logísticos, como los bloqueos en el Canal de Suez, lo que ha complicado aún más el abastecimiento. Esta situación ha llevado a muchas empresas a replantearse sus cadenas de suministro y a depender cada vez más de importaciones, ya que los tiempos de tránsito marítimo desde zonas como Arabia Saudí han pasado de aproximadamente 45 días a alcanzar los 70 días, generando tensiones adicionales. No obstante, también se apuntó una posible capacidad de recuperación del sistema logístico.

Independientemente de la duración del conflicto, una vez se resuelva, en un plazo aproximado de tres semanas podría recuperarse hasta el 80% del tránsito habitual, mientras que el 20% restante requerirá más tiempo para volver a niveles de normalidad.

También se ha profundizado en los efectos de la subida de los precios de la celulosa y los productos químicos, esenciales en la producción de packaging. La volatilidad de los precios está afectando gravemente al sector, por lo que se ha enfatizado la necesidad de una gestión ágil y una estrecha coordinación entre los departamentos de compras, ventas y producción. Para asegurar el suministro, se ha destacado que las empresas deben haber mantenido una comunicación constante con sus proveedores, adaptándose a las variaciones del mercado.

La perspectiva financiera ante la incertidumbre global

Por otra parte, se ha ofrecido una visión financiera sobre cómo la volatilidad económica actual está afectando las tesorerías de las empresas. Aunque la incertidumbre sigue siendo elevada, se ha expresado un optimismo en cuanto a la rápida recuperación de los mercados una vez que se resuelvan los conflictos geopolíticos. A pesar de los riesgos a corto plazo, se ha subrayado la necesidad de ser proactivos y no esperar a que los efectos negativos ya estén plenamente desarrollados.

Adaptarse a un entorno cambiante y volátil

Los expertos han coincidido en que, aunque los retos derivados de los precios volátiles de la energía, las materias primas y los problemas logísticos seguirán afectando al sector del packaging, la clave para superar estos obstáculos radica en la agilidad, la cooperación y la anticipación. Las empresas deben desarrollar estrategias que les permitan adaptarse rápidamente a los cambios, tanto en términos de suministro como de precios, y mantener una comunicación constante con proveedores y clientes. En un entorno de incertidumbre, la proactividad será fundamental para mitigar los efectos negativos de las disrupciones globales.

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