KeepCool ha alcanzado un nuevo hito en sostenibilidad y economía circular. La Estación Experimental Las Palmerillas de Fundación Cajamar ha validado agronómicamente la reutilización de los filtros agotados utilizados por la compañía para la conservación de frutas, verduras y flores durante el almacenamiento y transporte refrigerado.
Filtros
Estos filtros son empleados habitualmente para eliminar etileno y ayudar a mantener la calidad de los productos hortofrutícolas, reduciendo pérdidas económicas y desperdicio alimentario a lo largo de la cadena de suministro. Una vez finalizada esta función, el destino habitual de este tipo de materiales sería su gestión como residuo mediante un gestor autorizado.
Sin embargo, KeepCool decidió ir un paso más allá y plantear una pregunta sencilla: ¿Puede un material que ha ayudado a conservar alimentos seguir aportando valor antes de convertirse en residuo? La respuesta, según los ensayos realizados por Fundación Cajamar, es sí.
Los resultados obtenidos en cultivos de pepino demostraron que los materiales procedentes de filtros agotados mantienen valor agronómico y pueden reutilizarse como recuperadores de suelo, aportando minerales y favoreciendo el desarrollo vegetal.
Entre los resultados más destacados del estudio se encuentran:
- Incrementos de hasta el 18% en biomasa aérea.
- Incrementos de hasta el 18% en área foliar.
- Mejoras significativas en altura de planta y desarrollo vegetativo.
- Incremento de la absorción de nutrientes esenciales como el potasio.
Economía circular
Más allá de los resultados agronómicos, la principal relevancia del proyecto reside en la validación de un modelo de economía circular completo.
Los filtros de KeepCool tienen una primera vida útil ayudando a reducir el desperdicio alimentario durante la conservación y el transporte de productos perecederos. Posteriormente, tras finalizar su función principal, pueden reincorporarse al sector agrícola como una enmienda mineral capaz de aportar valor al suelo y a los cultivos.
Para Juanjo Caravaca, fundador y CEO de KeepCool: “Nuestro objetivo siempre ha sido reducir el desperdicio alimentario. Hoy demostramos que también podemos reducir residuos industriales. Es un ejemplo real de economía circular: primero ayudamos a conservar alimentos y después contribuimos a producir nuevos alimentos utilizando el mismo recurso.”
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Esta validación se alinea con los objetivos europeos de sostenibilidad, reducción de residuos, eficiencia en el uso de recursos y transición hacia modelos productivos más circulares.
Con este avance, KeepCool refuerza una posición única dentro del sector agroalimentario: desarrollar tecnologías que no solo mejoran la conservación postcosecha y reducen pérdidas alimentarias, sino que además permiten dar una segunda vida útil a los materiales empleados durante ese proceso.























































